Psycho
A la hora de adentrarnos a ver un largometraje que ha supuesto tanto para el cine, siempre nos colocamos las gafas de las expectativas altas con el objetivo de ver si lo que se va a mostrar a continuación está a la altura de lo que uno mismo considera “obra maestra”. No sorprende el hecho de que yo mismo también lo haya realizado, aunque "Psycho" me ha demostrado nada más comenzar que su reconocimiento no se da por mera casualidad.
Alfred Hitchcock, conocido mundialmente por ser el "maestro del suspense", me introduce a su filmografía con esta cinta atemporal y sorprendente a pesar de su longevidad. Es un logro cinematográfico tal, que el impacto, la tensión y la creciente expectación se lucen de forma maestra para seguir una trama en la que el suspense se maneja de forma exquisita. Así, se convierte en una película verdaderamente accesible y sobre la que Hitchcock proyecta su más afilado estilo; uno que le proclamó, no solo como el mayor cineasta de su género, sino como uno de los más grandes de la historia.
Con un personaje tan característico y fascinante como lo es Norman Bates, el cual nos asombra desde que se presenta por primera vez recibiendo a la que posteriormente será víctima del asesinato más icónico del cine, contamos, asimismo, con un trato del trastorno de doble personalidad intrigante y de una apreciable inteligencia. Este dará paso a conversaciones de las que sacar mucho sobre cómo es Bates, lo que le motiva a cometer sus asesinatos, y sobre qué le ha llevado a no escapar nunca de las proximidades de su propio motel. Es algo que, genuinamente, tiene el potencial de interesar a la gran mayoría de sus espectadores, pero es cómo se desarrolla lo que lo hace tan especial.
La totalidad del trasfondo de Bates se hace cada vez más presente, dando indicios de lo que ha sido su historia para acabar manipulando a los demás sin excluirse a sí mismo y a su fracturada mente. Me he visto saltando entre lo que este personaje quería que viésemos y lo que en realidad sucedía en numerosas ocasiones, elemento que ofrece un dinamismo tremendo y nos hace seguir su hilo narrativo de forma apasionada. Y es que, conducidos por escenas en las que cada movimiento captado atiende a generar una tensión meticulosa propia de su director, el visionado de la cinta se hace extraordinariamente ameno y, en ocasiones, hasta frenético (refiriéndome principalmente a los instantes en los que se cometen los asesinatos).
Debido a estas características, "Psycho" se mantiene como una de las más grandes películas de la historia del cine. Aunque lo que la caracteriza no son estas, sino su anteriormente mencionado suspense que genera un ambiente envolvente y misterioso a la par que aterrador. Un ambiente que hace acto de presencia cuando se da el mayor cambio en su trama, puesto que se transforma una historia centrada en un robo por amor, en una de crímenes en la que la mayor amenaza es la propia mente humana; una amenaza suficientemente escalofriante como para mantenernos pegados a nuestra silla sin apartar la mirada de la pantalla. Es todo esto y cómo Hitchcock hace uso de la cámara lo que me ha deslumbrado del film, aparte de un empleo de la música sumamente acertado que provoca sustos, intensidad y cuantiosas sorpresas.
Claro está, entonces, que este es un clásico del cine imperecedero que proporciona grandes cantidades de tensión de una forma precisa e ingeniosa. Posee uno de los personajes que más me han inquietado, y su método a la hora de jugar con la propia mirada del espectador se hace cuando menos intrigante. Una admirable demostración del talento de Hitchcock que alcanza instantes en los que el suspense es tan elevado y atractivo, que un cuchillo no basta para deshacerlo.
10/10 🔪🚿🦉💀
“¿Sabe lo que pienso? Que todos tenemos algún problema, y que muy pocos pueden librarse de ellos.”
“Pues, si verdaderamente es la señora Bates, ¿quién es la mujer enterrada en el cementerio de Greenlaw?”
Es mítica la escena del asesinato en la ducha. ¿Quién me iba a decir que ocurría en la mitad de su metraje? La protagonista muerta. ¿Pero qué es esto? De ahí no se baja el estándar. Y es que, a pesar de haberla visto numerosas veces, me ha chocado con tanta fuerza. El poder del contexto lo es todo, y este contexto no podría estar mejor desarrollado, cosa que me hace desear ver todo el cine de esta leyenda.
#ByMyself#filmin