Frankenstein
Ayer vi Frankenstein y me dejó profundamente conmovida, hoy la tuve que ver por segunda vez. Es una historia de humanidad, pureza y lazos paternos, pero sobre todo, una historia sobre la soledad de existir.
Todos podemos vernos reflejados en la criatura: ninguno de nosotros pidió nacer, ninguno eligió su cuerpo ni a sus padres, y sin embargo no nos queda más que entregarnos con brazos abiertos a los rayos del sol.
Pero también hay algo de nosotros en Víctor. En su miedo, en su orgullo, en esa dificultad para romper patrones y en su rechazo ante lo imperfecto o desconocido.
Del Toro logra que el monstruo sea el más humano de todos, y que el humano revele lo monstruoso que puede ser el miedo a amar lo que uno mismo creó