Coherence
Coherence es básicamente crisis existencial y desesperación pura contenido en una sala. Cero presupuesto, cero efectos exagerados, pero con una tensión que no te suelta. Y funciona sorprendentemente bien.
Desde que se va la luz, la película no intenta impresionarte con efectos especiales ni explicaciones científicas densas. Lo mejor es que nunca intenta explicártelo todo como si fueras idiota. Simplemente te deja con suficiente información para que tu cerebro empiece a trabajar solo, y eso genera una ansiedad constante que se siente real. Y si, al principio daba miedito también 😭
La dinámica entre los personajes está bien lograda, desde minuto 1 se sienten auténticos los personajes. No son genios tomando decisiones estratégicas. Son personas confundidas, paranoicas y progresivamente más egoístas. Y eso es lo que hace que el caos se sienta orgánico. Leí por ahí que no tenía guion, y que por eso se siente tan real, pero no me hagan demasiado caso.
El concepto también es buenísimo, exploran el multiverso de una forma muy interesante. Al principio intentaban matarse unos a otros por supervivencia, luego fue tornando más a darse cuenta que tú probablemente eres tu peor versión, pasando a sentir disconformidad y envidia muy marcada.
La representación de esa envidia es brillante: la versión “perfecta” siempre está fuera de tu alcance, y cuando intentas forzarla, destruyes algo esencial.
Y con “destruir algo esencial” me refiero a directamente intentar asesinar a tu contraparte, intentar reemplazarla, dejando a tu universo original sin ti. Wtf Emely.
la ejecución emocional del acto final me pareció más funcional que orgánica. Pero bueno, Emily… te perdono, no del todo, pero lo suficiente. Sí hay pistas de su inconformismo, aunque el salto moral es brusco. No me encanta, pero tampoco me arruina nada. Supongo que a veces la gente simplemente se rompe 🤷♂️.
Aun así, el mérito de la película es enorme. Con nada logra tensión constante. Y convierte algo tan abstracto como el multiverso en una pesadilla doméstica creíble.
No es una obra maestra perfecta, pero sí es una de las formas más inteligentes de usar ciencia ficción para hablar de identidad y ego.