Poor Things
me resulta un poco difícil hablar de ella porque no quiero hablar mucho sin que la gente la haya visto y porque me he dejado atrapar por una Emma Stone descomunal y un Lanthimos desatadisimo, que desprecia a la humanidad como siempre pero con más empatia que nunca, con una puesta en escena increíble que ha ido puliendo poco a poco a lo largo de su carrera para narrarnos una odisea de sexualidad, misantropía e inocencia que aunque en un momento parece que se hunde sabe remontar, he salido del auditorio pensando en que voy a estar el primero cuando se estrene en cines