Moonlight
“You the only man that’s ever touched me… you’re the only one”
El mejor arte en general suele ser aquel que perdura en el tiempo, ese que con los años se vuelve más relevante y el que no se olvida. Por eso cuando se habla de las “mejores obras”, en cualquiera disciplina artística, uno termina por remontarse varias décadas o siglos atrás. Sin embargo se vuelve más interesante hablar de aquellas obras contemporáneas cuyo valor tiene todo el potencial para igualar el de aquellas obras emblemáticas. Moonlight, es el ejemplo perfecto de aquello, una película que no tiene porque recordar al cine de antes, una película que se siente contemporánea, una película que toma lo mejor del cine contemporáneo, para convertirse en una pieza única, una pieza cuyo valor, muy probablemente, irá creciendo con el tiempo.