Oppenheimer
Christopher Nolan nos acaba de entregar lo que podría ser su mejor película. No solo eso pero también la mejor del año y entre las mejores y más importantes del siglo; Oppenheimer se convierte inmediatamente en un clásico, en una obra maestra contemporánea. Pocas películas podrán igualar el logro y la epicidad que esto representa .
Nolan estuvo insiste e insiste que la mejor forma de ver su nueva película era en una sala IMAX, en la pantalla más grande que se pudiera; y tenía razón. El poder presenciar el gran trabajo que hubo detrás de cámaras, de edición y de sonido, fue algo impresionante. La sala literalmente temblaba; el gran logro aquí es que te puedas meter de lleno a la película, ver y sentir las explosiones como si estuvieras ahí; sentir los nervios cuando van a lanzar la bomba; el estrés de los “juicios”; vivir lo que viven nuestros personajes.
Oppenheimer funciona, porque busca ir más allá de ser una biopic, o de ser la historia de la bomba nuclear. Es un estudio complejo del personaje, de J. Robert Oppenheimer; enfocándose claro, en lo que lo convirtió en la figura que fue y es. No hace falta conocer todo su pasado; para los primeros 30 minutos ya conocemos lo suficiente a nuestro protagonista, permitiéndonos hacer una deconstrucción de su persona. La creación de la bomba atómica, sus causas y sus consecuencias no son más que una excusa para enseñarnos la verdadera naturaleza de nuestro protagonista.
Cillian Murphy en lo que es su primer papel protagónico con Nolan, saca a relucir el gran talento que tiene. Una interpretación digna de todos los premios posibles, la cual nos entrega momentos hermosos y devastadores, que podría ser la mejor de la película, si no fuera por Robert Downey Jr, quien entrega indudablemente la mejor actuación de su carrera. A pesar de tener un papel secundario (de los más importantes), RDJ le da una sensación de misterio a su personaje desde el momento en el que aparece en pantalla. Es más que obvio cuál va a ser la escena que se va a utilizar para mostrar su gran actuación, pero donde más brillo son todos esos momentos que comparte con Cillian en pantalla, así como su papel de “victima” durante gran parte de la película.