Her
Dormí solo dos horas… por ver esto a mitad de la noche.
Y valió cada minuto.
Volver a verla le dio otro significado. A veces las películas cambian con el tiempo, pero otras, como Her, crecen con vos. Se vuelven más cercanas, más tuyas. Esta vez, sentí todo más profundo. Más real.
Her siempre me encantó. Está en mi corazón desde hace tiempo. Me salvó de muchas cosas sin que yo se lo pidiera. Me acompañó en momentos donde no sabía cómo explicar lo que sentía. Me mostró que la soledad no es silencio, que el amor puede estar en lo invisible, y que perder también es una forma de haber amado bien.
Creo que esta película definió mi gusto por el cine por un largo tiempo. Me abrió los ojos a lo emocional, a lo frágil, a lo sensible. Y por eso solo puedo decir: gracias, Spike Jonze.
Y gracias, Sofia Coppola, por todo lo que inspiraste detrás de esto.