TÁR
Justo cuando pensé que esta obra no me podía sorprender aún más, llegan sus créditos con su peculiar elección musical y wow... que viaje tan, pero tan espectacular.
La amé de principio a fin, me dejó encantado e impresionado el estudio de personaje que seguimos en Lydia Tár, el como poco a poco nos vamos introduciendo en cada uno de los rincones de su vida tanto profesional como personal, en donde lenta y cautelosamente los fantasmas del pasado irán haciendo aparición para cobrar todas esa acciones del ayer, que eventualmente terminarán con el ícono y figura que llevamos conociendo durante todo el filme. Y es buenísimo que vivamos esa caída del lado de quién está pasando por ella, porque como espectador te ves obligado a sentir remordimiento por Lydia al ver su desesperación, su miedo y su incertidumbre ante un panaroma en donde tiene todas las de perder. Sabemos que está mal, pero aún así nos preocupamos por Lydia y queremos conocer el camino que tomará tras ser señalada de algo que nunca vemos, pero que intuimos que es culpable en su totalidad.
Mi campaña para el Oscar de Blanchett empieza desde ahorita, porque vaya que esta enorme en este personaje, logra hacer un trabajo de documental, te vende el personaje en su totalidad y yo me he metido en el de la mejor manera posible, me he sentido maravillado al momento de explorar a Lydia y todas las cosas que la hacen ser ella, su manera de pensar, sus relaciones, sus temores, su música. Es una persona sumamente interesante.
Además de que toda la parte musical me ha parecido una belleza, tal cual me sentí como en un concierto en cada una de esas escenas.
Otra que va directo a mis favoritas del año, admiración total a Cate, a Field y a todo el equipo tras TÁR y la excelente historia que han plasmado aquí.
Pura poesía cinematográfica, la pura verdad.