TÁR
'Monumental' me parece la palabra más adecuada para describir el viaje que Todd Field nos presenta en TÁR, que es por una parte un estudio a la mente humana y por la otra un gran comentario acerca del abuso de poder.
En Lydia Tár encontramos una protagonista imponente, siendo espectadores de cada parte de ella, sus virtudes, sus aptitudes y la maestría en su vocación, pero así mismo nos encontraremos bajo la mirada de una persona depravada y corrompida por el poder, siendo esto el punto de partida para meternos a profundidad con las emociones y con la sensibilidad de alguien que se ve perseguida por sí misma, por los fantasmas del pasado y del presente y por las malas acciones y decisiones. Una catarsis a la inversa reflejada en la caída de un ícono desde lo más alto.
En esta segunda vista varias escenas me parecieron aún más poderosas, la de Juilliard, la de la amenaza a la niña, la de la madre de la vecina, los fantasmas, las figuras del libro, los gritos de The Blair Witch Project, absolutamente TODO tiene un propósito para adentrarnos más y más a la mente de Tár y en todo por lo que esta pasando y sintiendo.
El final me sigue pareciendo una belleza, es tan triste, tan humillante, tan horrible, y que claro, uno no tiene que estar del lado de Lydia, pero como lo señale en mi reseña de Little Children, Todd siempre pone sobre la mesa esa pizca de compasión y humanidad en sus personajes, y se que lo merece y que sus acciones no tienen ni excusa ni perdón, pero simplemente me destroza el final de Linda Tár. El ego y figura más grande de la música reducida a una composición de trap electrónico de FL Studio y a música genérica de videojuegos.
De nuevo, que película tan increíble y sin palabras ante la maravillosa Cate Blanchett, mi total admiración hacia ella. Que bonito es cuando el cine te pega a un nivel bien profundo y TÁR ha logrado eso conmigo, así que por fin pondré otra película en mis cuatro favoritas de acá y que bello que sea esta. A seguir viendo más cine para encontrar las otras dos que faltan.