Dune: Part Two
De una influencia e impacto flagrantes es el Lisan al Gaib, el elegido que guiará al pueblo de los Fremen hacia el ansiado paraíso que les aguardará sobre la arena de su propio planeta. “Dune: Part Two” es muchas cosas, entre ellas podríamos destacar su capacidad para emocionar con su apasionante narrativa, sublime banda sonora e inteligente desarrollo de sus numerosos personajes… aunque nada le quedaría mejor que el propio término que Frank Herbert creó para referirse al mesías que transformaría a Dune en un terreno lleno de vida. “Dune: Part Two” es, sin pensarlo dos veces, el Lisan al Gaib de las películas de ciencia ficción.
El largometraje, de una magnitud tal que su imponencia es lo que deja a uno inmóvil durante su alargada duración, es una demostración emotiva, apasionante y, ante todo, magistral, de lo que puede llegar a alcanzar la encantadora magia del cine a día de hoy con una historia tan fascinante como lo es la que se nos cuenta con Dune. Es una película tan descomunal como precisa, y es esto lo que me lleva a elogiar a Denis Villeneuve por las maravillas que ha aspirado a mostrarnos con el que ahora supone un gran pilar de la historia de las sagas cinematográficas.
Villeneuve, ese admirado cineasta de origen canadiense que no ha pasado desapercibido, es aquel que se ha hecho con un estilo a la hora de narrar sus historias que nadie podría igualar. Es este estilo el que resalta los lados más bellos de los entornos en los que desea basar sus obras, originando que la ambientación de cada una de estas sea una que atrapa a su espectador en una vasta y catártica manifestación de su visión; una visión tan poderosa que no solo emociona considerablemente al tratar con personajes de mentalidad intrigante partícipes en extraordinarios conflictos, sino que también introduce las reflexiones más sorprendentes de las maneras más astutas y evocadoras.
Y es que lo que hace a "Dune: Part Two" una grandiosa obra maestra de las que pocas veces presenciamos es, realmente, la armonía que se mantiene entre la totalidad de sus aspectos. Esta es una armonía elevada, en la que nada es inferior y todo se encuentra medido con sumo detalle para acabar dejando a aquel que la visione absolutamente anonadado. La banda sonora, cortesía de Hans Zimmer, hace temblar los asientos del cine en el que se escucha, la cinematografía es una capaz de arrebatarle el aliento a cualquiera gracias a las paletas de colores empleadas y las dimensiones de lo mostrado, y su guion es verdaderamente consciente de lo que se está contando, manteniendo la expectación a través de diálogos que capturan la esencia de cada personaje, entre los que hallamos algunas de las más despiadadas representaciones de la maldad y la codicia.
Estas demostraciones, principalmente, las podemos observar en el que, para nosotros, es el nuevo integrante de la casa de los Harkonnen, Feyd-Rautha, interpretado por un temible Austin Butler. Este psicópata, sobrino del Barón que gobierna la casa y vemos en su estado más débil, protagoniza algunas de las escenas más chocantes que la película tiene para darnos. Entre ellas, destacaría su combate en el coliseo Harkonen con tres miembros secuestrados de la casa de los Atreides. Dentro de las paredes de este magno coliseo se nos deleita con una lucha feroz en blanco y negro que no me habría cansado de ver, demostrando su locura y gozo del dolor de una manera acertada e intensa, la cual sirve para transmitir lo que el personaje supondrá de ahí en adelante. Es gracias a esta incorporación y a sus interacciones con su propia familia que el filme porta una oscuridad violenta tremendamente atractiva, allanando el camino para lo que se vendría próximamente con nuestro personaje principal, Paul Muad'dib Atreides.
Paul es el que es víctima del cambio más impresionante de todo el filme, y es esta transición y cómo se captura su novedosa actitud lo que me hace calificar a su desarrollo de completo y memorable. La inocencia benigna aunque repleta de conocimientos del personaje se ve afectada por la que es su última visión, portadora de una revelación; una inesperada revelación que cambia de rumbo lo que en un comienzo parecía ser la salvación del poblado Fremen. En este instante es cuando una inquietante sensación de tenebrosidad ha invadido la sala de cine, manteniendo a todos impactados por lo que esta supone y cómo se representan sus consecuencias. La imponencia que la psicopatía de Feyd nos transmitía en un comienzo disminuye, y Paul toma su relevo, pues Paul ha observado el pasado. El pasado es lo que guía el futuro, así que ¿Qué futuro nos espera partiendo de la idea de que nuestro pasado está marcado por la violencia y el deseo de adquirir poder?
Es esto lo que Paul observa en su más lúcida visión, llevándolo a emplear su condición de "elegido" para seguir lo mostrado por el agua de vida y aprovechar la cegada actitud del poblado Fremen para que lo acompañe en el que será su ascenso al poder absoluto. Paul no es el héroe bondadoso que veíamos en la primera parte de esta saga, y su presencia es una intimidante que no dejará articular palabra a nadie que ose hallarse junto a él. La verdad es que me he visto fascinado por cómo se ha tratado este aspecto de la historia, puesto que está perfectamente equilibrado con lo anteriormente narrado y es fuente de emotivas disputas emocionales que derivan en un final tan rompedor como excitante; un final que, a pesar de cerrar un ciclo, le abre las puertas a una continuación potencialmente brillante.
A través de la historia que nos lleva a experimentar este cambio, también podemos observar representada una relación clave entre el hombre y el entorno, unas relaciones familiares que condicionan la psique y el respeto de cada uno, una demostración de cómo manipular en masa a gente de firmes creencias, una indeseada actitud megalómana por parte de Paul que antepone su posición y sus ambiciones frente a sus propios sentimientos, y una satisfactoria exhibición de la debilidad y cobardía presentes en la malicia Harkonen, algo que vemos evidenciado en el personaje de Dave Bautista, el cual nos deleita con una interpretación sumamente intensa que hace que resalte en todo momento en el que se encuentra en pantalla. Asimismo lo hacen una intelectual y calmada Florence Pugh, un desesperado Christopher Walken, un débil aunque sombrío Stellan Skarsgård, un cómico y esperanzado Javier Bardem, una atrevida y luchadora Zendaya, y un aterrador y poderoso Timotheé Chalamet.
Opino que es una cinta que no se podría comparar con ninguna otra dada su grandeza y capacidad para deslumbrar, y creo que nada podrá quitarme de la cabeza jamás la majestuosidad de sus colosales gusanos del desierto. Posee una variedad de escenas que albergan extraordinarias cantidades de información en sus inhumanas visuales y penetrante sonido, alternando entre las más emotivas y las más desalentadoras para hacernos vivir la mayor de las aventuras vividas viendo una película. Es una visión de una historia que alcanza lo imposible, apoyándose en su envolvente ambientación para hacerse trascendente y crear una sensación tan vívida que se hace casi tangible. Podría tirarme hablando de ella horas, pero me faltaría el vocabulario para hacer justicia a la experiencia que "Dune: Part Two" logra otorgar.
Ahora solo queda esperar para que las preguntas que esta me ha dejado se respondan. ¿Acaso Paul, para alcanzar su deseado futuro, será capaz de anteponer por completo el fin a los medios? ¿Acaso Chani será capaz de pararle los pies siguiendo sus convicciones? ¿Sigue habiendo alguna posibilidad de evitar el sufrimiento? Lo único que puedo asegurar es mi esperanza; mi esperanza porque el sol de Arraquis se alce algún día mientras halla paz entre sus dunas.
10/10 🪱🏜️💥💧⚔️🩸
“Muere como un animal.”
“Que tu cuchillo se astille y se rompa.”
“¡No tan grande!”
“Bésame los pies… o muere.”
#1/ La escena de la seducción de Feyd por parte de la Bene Gesserit interpretada por Léa Seydoux me resulta impresionante. Cómo funciona para tensar una cuerda que se rompe de forma repentina con la prueba de la mano en la caja. Está rodada con tanta belleza y tan buenas interpretaciones que cumple su función a la perfección.
#2/ Hay un plano cenital cuando Paul va a dar su discurso de líder en el que se le ve cruzando entre la muchedumbre Fremen que podría colgar perfectamente en un museo. Qué auténtica maravilla.
#kinepolis - ciudeimag#watched in cinema#w/ friends