Piré porque los primeros 20 minutos la imagen se ve en otra relación de aspecto, recién caí que era una elección creativa.
Está llena de BUENA música. Phil Collins le vendió su alma a Walt Disney a cambio de ser la cara de la música en películas animadas, y no se equivocó.
Piré porque los primeros 20 minutos la imagen se ve en otra relación de aspecto, recién caí que era una elección creativa.
Está llena de BUENA música. Phil Collins le vendió su alma a Walt Disney a cambio de ser la cara de la música en películas animadas, y no se equivocó.