Os juro que en todas y cada una de las escenas de Unicornios estaba esperando el guiño cómplice que me marcase que aquello era una sátira o parodia. Es como si a Don Arturo le pides que te defina a una modernita barcelonesa, te use todos los tópicos posibles y con ellos hagas una película. Por supuesto no pueden faltar miradas al espejo como reflejo del conflicto interior del personaje y una ducha sanadora.
Os juro que en todas y cada una de las escenas de Unicornios estaba esperando el guiño cómplice que me marcase que aquello era una sátira o parodia. Es como si a Don Arturo le pides que te defina a una modernita barcelonesa, te use todos los tópicos posibles y con ellos hagas una película. Por supuesto no pueden faltar miradas al espejo como reflejo del conflicto interior del personaje y una ducha sanadora.