a veces no es necesario inventar situaciones paranormales para generar terror, en lo cotidiano podemos encontrar vivencias que asustan mucho más que un demonio imaginario. una de esas es la maternidad, que responsabiliza a la progenitora con el milagro de la vida. por todo lo que implica cargar con otro ser, lo mínimo que podemos hacer por las madres que nos rodean es escuchar, sin prejuicios ni opiniones, porque al final cada una lo vive diferente y sentir miedo es lo más natural que puede resultar de una experiencia tan extrema
a veces no es necesario inventar situaciones paranormales para generar terror, en lo cotidiano podemos encontrar vivencias que asustan mucho más que un demonio imaginario. una de esas es la maternidad, que responsabiliza a la progenitora con el milagro de la vida. por todo lo que implica cargar con otro ser, lo mínimo que podemos hacer por las madres que nos rodean es escuchar, sin prejuicios ni opiniones, porque al final cada una lo vive diferente y sentir miedo es lo más natural que puede resultar de una experiencia tan extrema