
Escape
2024·Drama·15m
7.1
★

An experimental short film that follows a man who arrives home alone during the holidays after a long day of work. Finding himself consumed by his loneliness he looks for a way to escape.
Directed by Gabe Cranford
loneliness
christmas
escapism
holidays
experimental film
8 ball
Cast

Gabe Cranford
Lead
Crew

Gabe Cranford
Director

Gabe Cranford
Editor

Gabe Cranford
Producer

Gabe Cranford
Cinematography

Gabe Cranford
Music
Popular Reviews
17 reviews
oihan
4.0★ · 06/07/26

que
que
Sara
4.0★ · 04/29/26

No me ha gustado nada la verdad. Tiene algunos momentos que me han hecho gracia, pero en general se me ha hecho cuesta arriba. Lo que realmente me ha salvado la película han sido la actuación de Mario Casas y que salga Anna Castillo gracias a ellos, las dos horas se me han hecho algo más amenas.
No me ha gustado nada la verdad. Tiene algunos momentos que me han hecho gracia, pero en general se me ha hecho cuesta arriba. Lo que realmente me ha salvado la película han sido la actuación de Mario Casas y que salga Anna Castillo gracias a ellos, las dos horas se me han hecho algo más amenas.
km1n1t0s
7.0★ · 10/19/25

coño qué experiencia
coño qué experiencia
Alejandro
9.0★ · 04/15/25

Es un experimento narrativo que incomoda, que descoloca, que se niega a darte la comodidad de un género claro. ¿Es un drama carcelario? ¿Una sátira política? ¿Una comedia negra? Es un poco todo a la vez.
Mario Casas nunca ha estado mejor. Ni más raro. Porque este personaje no busca gustar. Busca existir. Busca su celda como otros buscan redención. Y lo peor es que lo entiendes, y llegas a empatizar con él.
¿Tiene defectos? Claro. Algunas decisiones formales descolocan, y hay momentos que bordean el artificio. Pero también por eso Escape se siente tan viva, tan distinta, tan valiente.
No es una película para todos. Ni quiere serlo. Es para los que prefieren que el cine los zarandee. Que los despierte. Que les deje algo incómodo en el pecho.
Mario Casas nunca ha estado mejor. Ni más raro. Porque este personaje no busca gustar. Busca existir. Busca su celda como otros buscan redención. Y lo peor es que lo entiendes, y llegas a empatizar con él.
¿Tiene defectos? Claro. Algunas decisiones formales descolocan, y hay momentos que bordean el artificio. Pero también por eso Escape se siente tan viva, tan distinta, tan valiente.
No es una película para todos. Ni quiere serlo. Es para los que prefieren que el cine los zarandee. Que los despierte. Que les deje algo incómodo en el pecho.
Es un experimento narrativo que incomoda, que descoloca, que se niega a darte la comodidad de un género claro. ¿Es un drama carcelario? ¿Una sátira política? ¿Una comedia negra? Es un poco todo a la vez.
Mario Casas nunca ha estado mejor. Ni más raro. Porque este personaje no busca gustar. Busca existir. Busca su celda como otros buscan redención. Y lo peor es que lo entiendes, y llegas a empatizar con él.
¿Tiene defectos? Claro. Algunas decisiones formales descolocan, y hay momentos que bordean el artificio. Pero también por eso Escape se siente tan viva, tan distinta, tan valiente.
No es una película para todos. Ni quiere serlo. Es para los que prefieren que el cine los zarandee. Que los despierte. Que les deje algo incómodo en el pecho.
Mario Casas nunca ha estado mejor. Ni más raro. Porque este personaje no busca gustar. Busca existir. Busca su celda como otros buscan redención. Y lo peor es que lo entiendes, y llegas a empatizar con él.
¿Tiene defectos? Claro. Algunas decisiones formales descolocan, y hay momentos que bordean el artificio. Pero también por eso Escape se siente tan viva, tan distinta, tan valiente.
No es una película para todos. Ni quiere serlo. Es para los que prefieren que el cine los zarandee. Que los despierte. Que les deje algo incómodo en el pecho.
Alejandro
9.0★ · 04/15/25

Es un experimento narrativo que incomoda, que descoloca, que se niega a darte la comodidad de un género claro. ¿Es un drama carcelario? ¿Una sátira política? ¿Una comedia negra? Es un poco todo a la vez.
Mario Casas nunca ha estado mejor. Ni más raro. Porque este personaje no busca gustar. Busca existir. Busca su celda como otros buscan redención. Y lo peor es que lo entiendes, y llegas a empatizar con él.
¿Tiene defectos? Claro. Algunas decisiones formales descolocan, y hay momentos que bordean el artificio. Pero también por eso Escape se siente tan viva, tan distinta, tan valiente.
No es una película para todos. Ni quiere serlo. Es para los que prefieren que el cine los zarandee. Que los despierte. Que les deje algo incómodo en el pecho.
Mario Casas nunca ha estado mejor. Ni más raro. Porque este personaje no busca gustar. Busca existir. Busca su celda como otros buscan redención. Y lo peor es que lo entiendes, y llegas a empatizar con él.
¿Tiene defectos? Claro. Algunas decisiones formales descolocan, y hay momentos que bordean el artificio. Pero también por eso Escape se siente tan viva, tan distinta, tan valiente.
No es una película para todos. Ni quiere serlo. Es para los que prefieren que el cine los zarandee. Que los despierte. Que les deje algo incómodo en el pecho.
Es un experimento narrativo que incomoda, que descoloca, que se niega a darte la comodidad de un género claro. ¿Es un drama carcelario? ¿Una sátira política? ¿Una comedia negra? Es un poco todo a la vez.
Mario Casas nunca ha estado mejor. Ni más raro. Porque este personaje no busca gustar. Busca existir. Busca su celda como otros buscan redención. Y lo peor es que lo entiendes, y llegas a empatizar con él.
¿Tiene defectos? Claro. Algunas decisiones formales descolocan, y hay momentos que bordean el artificio. Pero también por eso Escape se siente tan viva, tan distinta, tan valiente.
No es una película para todos. Ni quiere serlo. Es para los que prefieren que el cine los zarandee. Que los despierte. Que les deje algo incómodo en el pecho.
Mario Casas nunca ha estado mejor. Ni más raro. Porque este personaje no busca gustar. Busca existir. Busca su celda como otros buscan redención. Y lo peor es que lo entiendes, y llegas a empatizar con él.
¿Tiene defectos? Claro. Algunas decisiones formales descolocan, y hay momentos que bordean el artificio. Pero también por eso Escape se siente tan viva, tan distinta, tan valiente.
No es una película para todos. Ni quiere serlo. Es para los que prefieren que el cine los zarandee. Que los despierte. Que les deje algo incómodo en el pecho.