Monstruosidades maratonianas en forma de documental como las dos partes de In Search of Darkness o el Crystal Lake Memories me tienen malacostumbrado, porque creo que han contribuido fuertemente a que este majete y la mar de interesante documental dedicado a uno de los pilares fundacionales del horror cinematográfico tal y como lo conocemos hoy en día me haya sabido a poco con solo su horita y media de duración.
Pero ha sido un buen vistazo a la fiebre por el terror gótico de los años 20 y 30, su contexto histórico y sus influencias (recibidas y aportadas). Merece la pena y me ha dado el mono de revisar el puñadito de estas películas que tengo en BR, así que fetén.
Monstruosidades maratonianas en forma de documental como las dos partes de In Search of Darkness o el Crystal Lake Memories me tienen malacostumbrado, porque creo que han contribuido fuertemente a que este majete y la mar de interesante documental dedicado a uno de los pilares fundacionales del horror cinematográfico tal y como lo conocemos hoy en día me haya sabido a poco con solo su horita y media de duración.
Pero ha sido un buen vistazo a la fiebre por el terror gótico de los años 20 y 30, su contexto histórico y sus influencias (recibidas y aportadas). Merece la pena y me ha dado el mono de revisar el puñadito de estas películas que tengo en BR, así que fetén.