la miré en la escuela y pensé que iba a ser de esas películas malísimas que nadie conoce, pero la verdad me sorprendió.
Me pareció hermoso el pensamiento de el protagonista, el querer salir adelante y perseguir sus sueños dejando atrás y sin importar la gente ignorante, digo ignorantes no por que no tenían conocimiento, sino porque se rehusaban a criticar lo impuesto o buscar aprender lo desconocido. El protagonista se cuestiona y va mas allá de la religión o de las creencias de su época, desafía todo un sistema y eso es lo que verdaderamente emociona.
Sin mencionar lo tierno que fue el final…simple pero tierno.
Y que mentalidad tan sabia y abierta que tiene Ibn Sina que, a pesar de que al principio no quería corromper las reglas impuestas por su religión, al ver que todo lo que habían aprendido durante siglos sobre el cuerpo humano y su funcionamiento era erróneo, él lo acepta con una facilidad y serenidad tremenda, admite sus errores y reconoce el potencial del protagonista, lo apoya y lo impulsa a ampliar sus horizontes.
Y algo fundamental es que Ibn no es sabio por lo que sabe, sinó porque
elige saber, tiene la voluntad de seguir aprendiendo incluso cuando eso destruye todo lo que creía antes. Eso lo hace muchísimo más admirable.
Lo inspirador es que no presenta la autoridad como inherentemente mala, sino como algo que nunca debería estar por encima de la verdad o del conocimiento. Incluso figuras admirables como Ibn Sina entienden que aprender implica dudar. Y eso es super poderoso porque muchas historias glorifican obedecer al maestro, pero esta glorifica la curiosidad.
“si nadie cuestionara nada, seguiríamos viviendo en la ignorancia.”
Por eso se siente tan moderna a pesar de estar ambientada hace siglos. Habla de ciencia, pero también de pensamiento crítico.