Silvia Pinal es un monstruo en el cuerpo de una hermosa mujer de mediana edad, obsesionada con la belleza y juventud, capaz de llevar a cabo los crímenes más atroces, todo en nombre del placer carnal prohibido. Véjar va quitando poco a poco las capas que rodean a su protagonista Cassandra, quien en un inicio pareciera una víctima de la nostalgia, y que es atormentada por las apariciones de su antiguo amante, un estudiante demasiado joven para estar con ella, pero que al final, queda retratada por lo que realmente es: una depredadora sexual de menores. El tema no es fácil, y la manera de retratarlo tiene cierto glamour que se siente demasiado perverso, pero hacia el final, no cabe duda que Cassandra es un ser monstruoso, digna de estar entre los grandes villanos en la historia del cine. Silvia Pinal es sublime, su actuación es maldad pura, disfrazada de tristeza y soledad.
Silvia Pinal es un monstruo en el cuerpo de una hermosa mujer de mediana edad, obsesionada con la belleza y juventud, capaz de llevar a cabo los crímenes más atroces, todo en nombre del placer carnal prohibido. Véjar va quitando poco a poco las capas que rodean a su protagonista Cassandra, quien en un inicio pareciera una víctima de la nostalgia, y que es atormentada por las apariciones de su antiguo amante, un estudiante demasiado joven para estar con ella, pero que al final, queda retratada por lo que realmente es: una depredadora sexual de menores. El tema no es fácil, y la manera de retratarlo tiene cierto glamour que se siente demasiado perverso, pero hacia el final, no cabe duda que Cassandra es un ser monstruoso, digna de estar entre los grandes villanos en la historia del cine. Silvia Pinal es sublime, su actuación es maldad pura, disfrazada de tristeza y soledad.