cómo me duelen y me llaman las historias de juventud que ven de frente al vacío y lo reconocen como cercano. Por eso me parece particularmente fuerte el plano final viendo cómo la historia seguirá sin nosotros.
No sé qué tan intencional sea que todos los personajes me parecieran tan carismáticos, pero a la vez no conseguía conectar emocionalmente con ninguno, todo lo vemos desde fuera, sin acceder a sus emociones hasta ese último momento en el vigésimo piso con Rodrigo.
Increíble el manejo de la cámara, de lenguaje audiovisual, pero como ya es costumbre para el cine latinoamericano, el sonido era una porquería.
cómo me duelen y me llaman las historias de juventud que ven de frente al vacío y lo reconocen como cercano. Por eso me parece particularmente fuerte el plano final viendo cómo la historia seguirá sin nosotros.
No sé qué tan intencional sea que todos los personajes me parecieran tan carismáticos, pero a la vez no conseguía conectar emocionalmente con ninguno, todo lo vemos desde fuera, sin acceder a sus emociones hasta ese último momento en el vigésimo piso con Rodrigo.
Increíble el manejo de la cámara, de lenguaje audiovisual, pero como ya es costumbre para el cine latinoamericano, el sonido era una porquería.