Tan fría, crítica y potente como calculadora, la película de Lombardi logra cautivar al espectador por la crudeza de sus escenas y por la humanidad de sus personajes. Con un Gianfranco Brero genial y un Giovanni Ciccia sólido, esta película demuestra que no solo el cine regional es capaz de contar buenas historias.
Tan fría, crítica y potente como calculadora, la película de Lombardi logra cautivar al espectador por la crudeza de sus escenas y por la humanidad de sus personajes. Con un Gianfranco Brero genial y un Giovanni Ciccia sólido, esta película demuestra que no solo el cine regional es capaz de contar buenas historias.