Poner de protagonista central al secundario más memorable de la primera película no es mala decisión cuando el personaje en verdad cae bien y el actor lo borda. Y el mostrar el proceso de la corrupción sobrenatural desde otra perspectiva es interesante…
Pero… me temo que esos son los elementos más salvables de esto.
La ejecución nunca cuaja del todo. Elementos que eran espeluznantes en la primera entrega pierden fuelle en esta por sobreexposición. En conjunto, la tensión y sensación constante de horror sobrenatural creciente e inevitable de su predecesora no están aquí, diluidas en una suerte de drama familiar con figura paterna abusiva y un recurrir más a los jump scares y efectismos, aumentando también el grafismo de la violencia para compensar.
Poner de protagonista central al secundario más memorable de la primera película no es mala decisión cuando el personaje en verdad cae bien y el actor lo borda. Y el mostrar el proceso de la corrupción sobrenatural desde otra perspectiva es interesante…
Pero… me temo que esos son los elementos más salvables de esto.
La ejecución nunca cuaja del todo. Elementos que eran espeluznantes en la primera entrega pierden fuelle en esta por sobreexposición. En conjunto, la tensión y sensación constante de horror sobrenatural creciente e inevitable de su predecesora no están aquí, diluidas en una suerte de drama familiar con figura paterna abusiva y un recurrir más a los jump scares y efectismos, aumentando también el grafismo de la violencia para compensar.