Nada que ver pero esta peli me recuerda a una de mis obras favoritas, Jane Eyre. Me parece super interesante que uno de los puntos centrales del libro es como una mujer que no es considerada llamativa, extremadamente hermosa, interesante y talentosa merece ser amada de la misma forma que cualquier otra mujer que si posee esas características.
La heredera lleva este tema a un punto más extremo donde la joven insignificante si que tiene una característica especial, no física u psicológica, pero que tienta a los hombres más que nada; una gran fortuna.
Me fascina como evolucionan a nuestra chica irrelevante que sale de su marco. Primero obtiene la misma libertad de Jane Eyre, de sentirse amada por un hombre. Solo que en este caso nuestra protagonista se vuelve totalmente ciega frente las malas intenciones que su amante tenía, a cambio de una pizca de cariño que el le hacía sentir, que nunca nadie antes se había esforzado en otorgarle.
Para el grandioso final Catherine da el gran paso a su verdadera libertad, aprende que no necesita a Morris para sentirse querida, es una tarea que puede lograr sola sin hacer un trato con alguien. Se nos añade otro gran paso que hace que el desenlace sea aún mejor, la venganza. La venganza de una mujer que le devuelve el doble de desprecio a personas que sentian eso por ella anteriormente.
Es increíble el tuerce que le dan a la típica historia de la chica que pasa por desapercibida.
Otra cosa, cada día me vuelvo más adicta a Olivia de Havilland, sus actuaciones son una maravilla y acompañan perfectamente la travesía de sus personajes, que casi siempre al final se vuelven más locas o malvadas.
Nada que ver pero esta peli me recuerda a una de mis obras favoritas, Jane Eyre. Me parece super interesante que uno de los puntos centrales del libro es como una mujer que no es considerada llamativa, extremadamente hermosa, interesante y talentosa merece ser amada de la misma forma que cualquier otra mujer que si posee esas características.
La heredera lleva este tema a un punto más extremo donde la joven insignificante si que tiene una característica especial, no física u psicológica, pero que tienta a los hombres más que nada; una gran fortuna.
Me fascina como evolucionan a nuestra chica irrelevante que sale de su marco. Primero obtiene la misma libertad de Jane Eyre, de sentirse amada por un hombre. Solo que en este caso nuestra protagonista se vuelve totalmente ciega frente las malas intenciones que su amante tenía, a cambio de una pizca de cariño que el le hacía sentir, que nunca nadie antes se había esforzado en otorgarle.
Para el grandioso final Catherine da el gran paso a su verdadera libertad, aprende que no necesita a Morris para sentirse querida, es una tarea que puede lograr sola sin hacer un trato con alguien. Se nos añade otro gran paso que hace que el desenlace sea aún mejor, la venganza. La venganza de una mujer que le devuelve el doble de desprecio a personas que sentian eso por ella anteriormente.
Es increíble el tuerce que le dan a la típica historia de la chica que pasa por desapercibida.
Otra cosa, cada día me vuelvo más adicta a Olivia de Havilland, sus actuaciones son una maravilla y acompañan perfectamente la travesía de sus personajes, que casi siempre al final se vuelven más locas o malvadas.