

2015·Drama·1h 33m
7.1
★


María, a 17-year-old Kaqchikel Maya, lives with her parents on a coffee plantation at the foot of an active volcano. She is set to be married to the farm's foreman. But María longs to discover the world on the other side of the mountain, a place she cannot even imagine. And so she seduces a coffee-harvester who wants to escape to the USA. When this man leaves her behind, María discovers her own world and culture anew.
Directed by Jayro Bustamante

Trailer

IMDB
N/A
Where to Watch



Cast

María Mercedes Coroy
María

María Telón
Juana

Fernando Martínez
Policia
Crew

Jayro Bustamante
Director

Jayro Bustamante
Screenplay

César Díaz
Editor

Jayro Bustamante
Producer
Popular Reviews
26 reviews
Lucas David Gonzalez
8.0★ · 02/24/26

Not the pig 😭
Not the pig 😭
Ximena
7.0★ · 08/10/25

as a fellow guatemalan, i feel quite asahmed to say that i took so long to watch this because i don’t know kaqchikel 😭
as a fellow guatemalan, i feel quite asahmed to say that i took so long to watch this because i don’t know kaqchikel 😭
Yass Vass
7.0★ · 03/09/25

This movie truly won me over, just saying an intimated but realistic of a trapped young girl. While seeing her being embraced and supported by her community the ending was a bit bittersweet, having suffered through so much just to end where she begun.
This movie truly won me over, just saying an intimated but realistic of a trapped young girl. While seeing her being embraced and supported by her community the ending was a bit bittersweet, having suffered through so much just to end where she begun.
daniela
6.0★ · 11/05/24

cinematography goes hard in this one
cinematography goes hard in this one
Christopher Rost
9.7★ · 08/01/24

Guatemala es un país que, a nivel turístico al menos, se presenta como un area vibrante de pura alegría. El ministerio de turismo pinta a Guatemala como una utopía colorida de la naturaleza. Con imágenes de quetzales volando por los cielos, gente sonriendo, montañas verdes, músicos tocando marimba, “warm people” dicen los anuncios que se ven por el aeropuerto de La Aurora.
Es por eso mismo que me fascina tanto que la película que es probablemente la producción guatemalteca más famosa de todos los tiempos y la segunda película en nuestra historia (y la primera en veinte años) en ser presentada para los premios Oscar es una película tan lenta, callada, gris, sombría y cansada. La antítesis a todo lo que Guatemala se enorgullece.
Bustamante pone una lupa a todo lo que se encuentra debajo de la publicidad turística de nuestro país, a las vidas que se ven cuando te alejas de la capital hacia las montañas, examinando las dinámicas y problemas sociales que acechan a las comunidades Mayas (algo generalmente ignorado por el entretenimiento guatemalteco, el mundo internacional, y peor aún, nuestro gobierno).
La sociedad guatemalteca es demostrada como machista y anticuada, controlada por líderes religiosos y negocios frágiles, donde la educación sexual es inexistente y/o tabú, y la comunicación entre las dos mayorías del país es prácticamente imposible debido a la falta de educación y herramientas sociales. Las mujeres en esta película, por fuerte que sean, trabajan solo para fortalecer al patriarcado, las montañas y bosques son una prision para las muchachas que las habitan, terminando en un final trágico donde nada cambia.
Ixcanul es una película deprimente, una celebración de las comunidades Mayas (y más que todo, las mujeres Maya) que forman la mayoría de nuestro país que también sirve como crítica de las divisiones sociales—ya sean raciales, económicas, de genero—que las mantienen en un ciclo interminable de estancamiento social.
Una película de lo que verdaderamente es Guatemala, a pesar de toda su belleza y color.
Es por eso mismo que me fascina tanto que la película que es probablemente la producción guatemalteca más famosa de todos los tiempos y la segunda película en nuestra historia (y la primera en veinte años) en ser presentada para los premios Oscar es una película tan lenta, callada, gris, sombría y cansada. La antítesis a todo lo que Guatemala se enorgullece.
Bustamante pone una lupa a todo lo que se encuentra debajo de la publicidad turística de nuestro país, a las vidas que se ven cuando te alejas de la capital hacia las montañas, examinando las dinámicas y problemas sociales que acechan a las comunidades Mayas (algo generalmente ignorado por el entretenimiento guatemalteco, el mundo internacional, y peor aún, nuestro gobierno).
La sociedad guatemalteca es demostrada como machista y anticuada, controlada por líderes religiosos y negocios frágiles, donde la educación sexual es inexistente y/o tabú, y la comunicación entre las dos mayorías del país es prácticamente imposible debido a la falta de educación y herramientas sociales. Las mujeres en esta película, por fuerte que sean, trabajan solo para fortalecer al patriarcado, las montañas y bosques son una prision para las muchachas que las habitan, terminando en un final trágico donde nada cambia.
Ixcanul es una película deprimente, una celebración de las comunidades Mayas (y más que todo, las mujeres Maya) que forman la mayoría de nuestro país que también sirve como crítica de las divisiones sociales—ya sean raciales, económicas, de genero—que las mantienen en un ciclo interminable de estancamiento social.
Una película de lo que verdaderamente es Guatemala, a pesar de toda su belleza y color.
Guatemala es un país que, a nivel turístico al menos, se presenta como un area vibrante de pura alegría. El ministerio de turismo pinta a Guatemala como una utopía colorida de la naturaleza. Con imágenes de quetzales volando por los cielos, gente sonriendo, montañas verdes, músicos tocando marimba, “warm people” dicen los anuncios que se ven por el aeropuerto de La Aurora.
Es por eso mismo que me fascina tanto que la película que es probablemente la producción guatemalteca más famosa de todos los tiempos y la segunda película en nuestra historia (y la primera en veinte años) en ser presentada para los premios Oscar es una película tan lenta, callada, gris, sombría y cansada. La antítesis a todo lo que Guatemala se enorgullece.
Bustamante pone una lupa a todo lo que se encuentra debajo de la publicidad turística de nuestro país, a las vidas que se ven cuando te alejas de la capital hacia las montañas, examinando las dinámicas y problemas sociales que acechan a las comunidades Mayas (algo generalmente ignorado por el entretenimiento guatemalteco, el mundo internacional, y peor aún, nuestro gobierno).
La sociedad guatemalteca es demostrada como machista y anticuada, controlada por líderes religiosos y negocios frágiles, donde la educación sexual es inexistente y/o tabú, y la comunicación entre las dos mayorías del país es prácticamente imposible debido a la falta de educación y herramientas sociales. Las mujeres en esta película, por fuerte que sean, trabajan solo para fortalecer al patriarcado, las montañas y bosques son una prision para las muchachas que las habitan, terminando en un final trágico donde nada cambia.
Ixcanul es una película deprimente, una celebración de las comunidades Mayas (y más que todo, las mujeres Maya) que forman la mayoría de nuestro país que también sirve como crítica de las divisiones sociales—ya sean raciales, económicas, de genero—que las mantienen en un ciclo interminable de estancamiento social.
Una película de lo que verdaderamente es Guatemala, a pesar de toda su belleza y color.
Es por eso mismo que me fascina tanto que la película que es probablemente la producción guatemalteca más famosa de todos los tiempos y la segunda película en nuestra historia (y la primera en veinte años) en ser presentada para los premios Oscar es una película tan lenta, callada, gris, sombría y cansada. La antítesis a todo lo que Guatemala se enorgullece.
Bustamante pone una lupa a todo lo que se encuentra debajo de la publicidad turística de nuestro país, a las vidas que se ven cuando te alejas de la capital hacia las montañas, examinando las dinámicas y problemas sociales que acechan a las comunidades Mayas (algo generalmente ignorado por el entretenimiento guatemalteco, el mundo internacional, y peor aún, nuestro gobierno).
La sociedad guatemalteca es demostrada como machista y anticuada, controlada por líderes religiosos y negocios frágiles, donde la educación sexual es inexistente y/o tabú, y la comunicación entre las dos mayorías del país es prácticamente imposible debido a la falta de educación y herramientas sociales. Las mujeres en esta película, por fuerte que sean, trabajan solo para fortalecer al patriarcado, las montañas y bosques son una prision para las muchachas que las habitan, terminando en un final trágico donde nada cambia.
Ixcanul es una película deprimente, una celebración de las comunidades Mayas (y más que todo, las mujeres Maya) que forman la mayoría de nuestro país que también sirve como crítica de las divisiones sociales—ya sean raciales, económicas, de genero—que las mantienen en un ciclo interminable de estancamiento social.
Una película de lo que verdaderamente es Guatemala, a pesar de toda su belleza y color.