Disney intentando domesticar a Mark Twain, y el resultado es una aventura ligera, amable y sin demasiadas aristas.
Elijah Wood tiene ese brillo inocente que sostiene la película, y Courtney B. Vance da humanidad a Jim. Pero la historia, con todo lo que podría tener de crítica y dureza, se queda en cuento infantil de sobremesa.
Funciona como viaje iniciático y como cine de aventuras noventero. Pero, a este Huckleberry Finn le falta ser más cabroncete.
Disney intentando domesticar a Mark Twain, y el resultado es una aventura ligera, amable y sin demasiadas aristas.
Elijah Wood tiene ese brillo inocente que sostiene la película, y Courtney B. Vance da humanidad a Jim. Pero la historia, con todo lo que podría tener de crítica y dureza, se queda en cuento infantil de sobremesa.
Funciona como viaje iniciático y como cine de aventuras noventero. Pero, a este Huckleberry Finn le falta ser más cabroncete.