Ripploh filmó con total libertad y desinhibición esta historia semi biográfica que se adelanta a su época por su visión tan cotidiana y honesta sobre la vida romántica y sexual de una persona homosexual, cuyo principal problema no es salir del clóset ni ninguno de los otros clichés que se avecinaban en el cine LGBTQ+. Ripploh se atreve a hablar de temas sensibles, como las enfermedades de transmisión sexual, sin ningún tipo de prejuicio o sermón moralista. Es claro que su principal motivación es mostrarse humano y vulnerable, como cualquiera, y ahí radica la belleza de este filme, que es igual de erótico que cómico y romántico. Lo anterior hace que Taxi zum Klo sea un tesoro en la historia del cine queer y un testimonio importantísimo sobre la plenitud que la comunidad gay experimentó previo a la pandemia del VIH/Sida. Por último, el filme también se siente demasiado vigente por su visión sin prejuicios.
Ripploh filmó con total libertad y desinhibición esta historia semi biográfica que se adelanta a su época por su visión tan cotidiana y honesta sobre la vida romántica y sexual de una persona homosexual, cuyo principal problema no es salir del clóset ni ninguno de los otros clichés que se avecinaban en el cine LGBTQ+. Ripploh se atreve a hablar de temas sensibles, como las enfermedades de transmisión sexual, sin ningún tipo de prejuicio o sermón moralista. Es claro que su principal motivación es mostrarse humano y vulnerable, como cualquiera, y ahí radica la belleza de este filme, que es igual de erótico que cómico y romántico. Lo anterior hace que Taxi zum Klo sea un tesoro en la historia del cine queer y un testimonio importantísimo sobre la plenitud que la comunidad gay experimentó previo a la pandemia del VIH/Sida. Por último, el filme también se siente demasiado vigente por su visión sin prejuicios.