¿Una imagen vale más que mil palabras?
En esta ocasión Varda nos sorprende con un pequeño segmento televisivo en donde por un minuto analiza una foto, foto la cual puede ser de lo más normal hasta alguna que otra con misterios sin descubrir.
Varda estudió fotografía por lo cual ese ojo clínico sobre lo técnico está presente pero como siempre Varda no es nada convencional en nada de lo que hace y está no es la excepción.
En la primer imagen se ve a una mujer Argelia posando para su foto de DNI, lo cual sería normal si no fuera por que un militar está tomando la foto y ella es obligada a mostrar su rostro contra su voluntad. Una foto interesante que habla sobre la guerra y las consecuencias en sus víctimas los civiles.
En otra imagen se puede ver a una mujer esperando en el muelle mientras va llegando un enorme navío. Varda se siente personalmente cautivada por esa foto en particular, después de todo ella había estado en ese mismo muelle de joven esperando igualmente un barco. ElBarco según Varda representa un gran temor al cual se tiene que enfrentar o chica y aunque lento va llegando poco a poco mientras que la chica siente su presencia y se marea en consecuencia.
En otra imagen podemos ver una operación de mano, las palabras de Varda son comentarios breves sobre la figura de “la mano”. Seis manos cubren el plano y cinco de ellas trabajando en conjunto para salvar a la sexta, a pesar de las diferencias entre las mismas se puede ver una clara igualdad. Varda afirma que a veces la mano que nos da de comer, la que nos castiga cuál verdugo y la que nos sana y cura son la misma en principio, la mano de Dios actuando sobre nuestra voluntad.
La siguiente foto es una fosa común de alguna guerra, pero para Varda no tiene nada de común. Es irónico pensar que a los soldados se les prometió que hacían lo que hacían por la paz y al final la consiguieron pero solo para ellos. La foto transmite más calma que angustia pues aunque parte de un hecho violento es un final, un final a algo tan sin sentido como la guerra.
En otra foto nos encontramos con algo un tanto más peculiar, un hombre usando un pez en lugar de mano saludando a una mano extendida. En está surrealista imagen se puede ver la dualidad de lo que es versus lo que se aparenta. Aunque el hombre con el pez por mano está ocultándose y tiene incluso una gabardina al menos se muestra tal cual es mientras que el plano solo nos deja ver la mano del otro sujeto que aunque desnuda parece demasiado transparente. Si todo está bien algo anda mal, la perfeccion de la mano sugiere un engaño.
En otra foto vemos como una pareja está intimando en un sofá, a pesar de lo que podría sonar es una imagen poco legible sin buscar el erotismo si no más bien representa movimiento (algunas partes están borrosas) la pasión e intensidad delHombre contrastan con la calma y temple de la mujer que sugiere cansancio de lo cotidiano.
El sofá plantea descanso lo cual también contrasta con el acto de amor. Algunas hojas están cayendo dentro de la misma foto lo que sugiere el paso del tiempo por medio de las estaciones.
La siguiente foto directamente es una foto de la familia de Varda, más en concreto de la familia de su madre. En donde se pueden ver a todos sus hermanos en fila tocándose los hombros de menor a mayor estatura con los padres al frente. Todos tocándose los hombros refleja un sentimiento de unidad y de apoyo mutuo y es que en una familia tan numerosa (14 hijos) el apoyo de los padres se diluye a unos pocos y es el deber de los hermanos cuidarse entre ellos. Solo su tía Christine y la madre de Varda se encuentran ignorando la cámara para ver en otra dirección, Varda sugiere que deberían correr a esa dirección y hacer lo que tengan que hacer.
En otra imagen vemos a dos mujeres de talla grande peleando en el barro con un referí aún lado.Varda afirma que hay cierta fascinación en el mundo por ver mujeres pelear en el lodo, por diferentes motivos. A ella en particular no le es algo de interés pero al foto en sí misma muestra una lucha constante por el poder y respeto de los demás. El referí en la foto se muestra como un personaje de teatro con expresiones ultra dramáticas que sugieren lo mucho que está inmiscuido en su trabajo.
La última foto es una muy popular, la famosa foto de los hippies en protesta contra la guerra de Vietnam, en ella se ve a una mujer sosteniendo una flor frente a múltiples soldados que apuntan hacia ella. Es una foto poderosa pues habla de cómo resistirse a la violencia puede hacerse de una manera pacífica, invita a reflexionar sobre si para buscar la paz se tiene que hacer la guerra primero. La mujer no solo es más colorida y más indefensa si no que rebosa valentía, calma y vulnerabilidad lo cual muestra el lado más humano que hay en la sociedad mientras que el otro lado muestra a muchas personas vestidas igual siguiendo órdenes, habla sobre la represión de la libertad e individualidad.
Dentro de cada breve análisis Varda derrocha su conocimiento cinematográfico y fotográfico. Cada foto es acompañada de una introducción comparando el ojo humano con el lente de una cámara, el ojo se cierra y él lente se abre, seguido de la foto con un momento de silencio para que el propio espectador pueda jugar con Varda al análisis honesto.
¿Una imagen vale más que mil palabras?
En esta ocasión Varda nos sorprende con un pequeño segmento televisivo en donde por un minuto analiza una foto, foto la cual puede ser de lo más normal hasta alguna que otra con misterios sin descubrir.
Varda estudió fotografía por lo cual ese ojo clínico sobre lo técnico está presente pero como siempre Varda no es nada convencional en nada de lo que hace y está no es la excepción.
En la primer imagen se ve a una mujer Argelia posando para su foto de DNI, lo cual sería normal si no fuera por que un militar está tomando la foto y ella es obligada a mostrar su rostro contra su voluntad. Una foto interesante que habla sobre la guerra y las consecuencias en sus víctimas los civiles.
En otra imagen se puede ver a una mujer esperando en el muelle mientras va llegando un enorme navío. Varda se siente personalmente cautivada por esa foto en particular, después de todo ella había estado en ese mismo muelle de joven esperando igualmente un barco. ElBarco según Varda representa un gran temor al cual se tiene que enfrentar o chica y aunque lento va llegando poco a poco mientras que la chica siente su presencia y se marea en consecuencia.
En otra imagen podemos ver una operación de mano, las palabras de Varda son comentarios breves sobre la figura de “la mano”. Seis manos cubren el plano y cinco de ellas trabajando en conjunto para salvar a la sexta, a pesar de las diferencias entre las mismas se puede ver una clara igualdad. Varda afirma que a veces la mano que nos da de comer, la que nos castiga cuál verdugo y la que nos sana y cura son la misma en principio, la mano de Dios actuando sobre nuestra voluntad.
La siguiente foto es una fosa común de alguna guerra, pero para Varda no tiene nada de común. Es irónico pensar que a los soldados se les prometió que hacían lo que hacían por la paz y al final la consiguieron pero solo para ellos. La foto transmite más calma que angustia pues aunque parte de un hecho violento es un final, un final a algo tan sin sentido como la guerra.
En otra foto nos encontramos con algo un tanto más peculiar, un hombre usando un pez en lugar de mano saludando a una mano extendida. En está surrealista imagen se puede ver la dualidad de lo que es versus lo que se aparenta. Aunque el hombre con el pez por mano está ocultándose y tiene incluso una gabardina al menos se muestra tal cual es mientras que el plano solo nos deja ver la mano del otro sujeto que aunque desnuda parece demasiado transparente. Si todo está bien algo anda mal, la perfeccion de la mano sugiere un engaño.
En otra foto vemos como una pareja está intimando en un sofá, a pesar de lo que podría sonar es una imagen poco legible sin buscar el erotismo si no más bien representa movimiento (algunas partes están borrosas) la pasión e intensidad delHombre contrastan con la calma y temple de la mujer que sugiere cansancio de lo cotidiano.
El sofá plantea descanso lo cual también contrasta con el acto de amor. Algunas hojas están cayendo dentro de la misma foto lo que sugiere el paso del tiempo por medio de las estaciones.
La siguiente foto directamente es una foto de la familia de Varda, más en concreto de la familia de su madre. En donde se pueden ver a todos sus hermanos en fila tocándose los hombros de menor a mayor estatura con los padres al frente. Todos tocándose los hombros refleja un sentimiento de unidad y de apoyo mutuo y es que en una familia tan numerosa (14 hijos) el apoyo de los padres se diluye a unos pocos y es el deber de los hermanos cuidarse entre ellos. Solo su tía Christine y la madre de Varda se encuentran ignorando la cámara para ver en otra dirección, Varda sugiere que deberían correr a esa dirección y hacer lo que tengan que hacer.
En otra imagen vemos a dos mujeres de talla grande peleando en el barro con un referí aún lado.Varda afirma que hay cierta fascinación en el mundo por ver mujeres pelear en el lodo, por diferentes motivos. A ella en particular no le es algo de interés pero al foto en sí misma muestra una lucha constante por el poder y respeto de los demás. El referí en la foto se muestra como un personaje de teatro con expresiones ultra dramáticas que sugieren lo mucho que está inmiscuido en su trabajo.
La última foto es una muy popular, la famosa foto de los hippies en protesta contra la guerra de Vietnam, en ella se ve a una mujer sosteniendo una flor frente a múltiples soldados que apuntan hacia ella. Es una foto poderosa pues habla de cómo resistirse a la violencia puede hacerse de una manera pacífica, invita a reflexionar sobre si para buscar la paz se tiene que hacer la guerra primero. La mujer no solo es más colorida y más indefensa si no que rebosa valentía, calma y vulnerabilidad lo cual muestra el lado más humano que hay en la sociedad mientras que el otro lado muestra a muchas personas vestidas igual siguiendo órdenes, habla sobre la represión de la libertad e individualidad.
Dentro de cada breve análisis Varda derrocha su conocimiento cinematográfico y fotográfico. Cada foto es acompañada de una introducción comparando el ojo humano con el lente de una cámara, el ojo se cierra y él lente se abre, seguido de la foto con un momento de silencio para que el propio espectador pueda jugar con Varda al análisis honesto.