la más honesta declaración de amor al vampiro que ha dado el cine desde Shadow of the Vampire. no al mito en sí, sino al archivo afectivo, un despliegue constante de referencias, ordenadas como lo haría un verdadero devoto, de Nadja a Martin pasando por Let the Right One In… en mi cénit.
el vampirismo como ética aspiracional goes so hard. cuando se llega a la conciencia poética de que, si solo se puede existir hiriendo, quizá la última fidelidad al mito sea decidir no existir, sin saltarse normas. no es una película de vampiros, es una para quienes ya los han visto todos. for the genre lovers for sure.
la más honesta declaración de amor al vampiro que ha dado el cine desde Shadow of the Vampire. no al mito en sí, sino al archivo afectivo, un despliegue constante de referencias, ordenadas como lo haría un verdadero devoto, de Nadja a Martin pasando por Let the Right One In… en mi cénit.
el vampirismo como ética aspiracional goes so hard. cuando se llega a la conciencia poética de que, si solo se puede existir hiriendo, quizá la última fidelidad al mito sea decidir no existir, sin saltarse normas. no es una película de vampiros, es una para quienes ya los han visto todos. for the genre lovers for sure.