Solo perdono a Lars von Trier por tener un trabajo de cámara tan inestable. Cruel, muy cruel, imposible defender el cine argentino cuando existe Cohn.
Me dio muchísimo asco el uso de la whiskeria en la película, que, por si no saben, es donde suelen estar prostitutas que son víctimas de tráfico sexual. Algo que debe ser tratado con tanta seriedad no puede ser un gag para una comedia ácida macrista.
Solo perdono a Lars von Trier por tener un trabajo de cámara tan inestable. Cruel, muy cruel, imposible defender el cine argentino cuando existe Cohn.
Me dio muchísimo asco el uso de la whiskeria en la película, que, por si no saben, es donde suelen estar prostitutas que son víctimas de tráfico sexual. Algo que debe ser tratado con tanta seriedad no puede ser un gag para una comedia ácida macrista.