
The Black Scorpion
1957·Science Fiction·1h 28m
7.0
★









Volcanic activity frees giant scorpions from the earth who wreak havoc in the rural countryside and eventually threaten Mexico City.
Directed by Edward Ludwig
helicopter
mexico
monster
volcano
giant spider
giant insect
electrocution
desert
giant worm
scorpion
geologist
volcanic eruption
crater

Trailer

IMDB
N/A
Where to Watch



Cast

Richard Denning
Hank Scott

Mara Corday
Teresa Alvarez

Carlos Rivas
Artur Ramos

Carlos Múzquiz
Dr. Velazco

Pascual García Peña
José de la Cruz

Fanny Schiller
Florentina

Arturo Martínez
Major Cosio

José Chávez
Train conductor (uncredited)

Roberto Contreras
Chumacho (uncredited)

Quintín Bulnes
Lineman killed on pole (uncredited)

Bob Johnson
Narrator (voice) (uncredited)
Crew

Edward Ludwig
Director

Lionel Lindon
Director of Photography

Willis H. O'Brien
Visual Effects

Willis H. O'Brien
Special Effects Supervisor
Popular Reviews
5 reviews
Kraken17
6.0★ · 05/06/22

Bueno, de entrada toca decir que esta cosa no tiene la chicha temática de Them! ni el brío narrativo y suspense de la Tarantula de Jack Arnold, pero al menos me ha dado una mañana entretenida.
La verdad es que, dada la vagancia en la premisa (escorpiones prehistóricos gigantes emergen por explosión volcánica) que se aleja de los peligros de la ciencia humana como causa para sacarse de la manga una amenaza natural fantasiosa, y un guion construido a partir de pura fórmula, la película se queda como un producto sin mucho fuelle más allá del mero espectáculo de ver las andanzas de los múltiples monstruos (y algunos momentillos de tensión bien hilados). Una fotocopia a rebufo de sus predecesoras, de esas que paren los grandes estudios para aprovechar el éxito de la competencia y subirse al carro.
En lo del puro espectáculo cumple, hay que concedérselo. Y es que por muy sonrisitas que sea la ridícula cara monstruil que le han puesto a los escorpiones en primeros planos, han compensado haciéndolos húmedos, resbaladizos y repugnantes, con cantidades de babeo que creo no se volverían a ver hasta la llegada del xenomorfo.
¿Y en los planos generales? Stop-motion con pedigrí. Estamos ante uno de los últimos trabajos del legendario Willis O'Brien y se nota para bien. No solo tenemos escorpiones gigantes moviéndose con fluidez, también vehículos y otros objetos con los que interactúan los bichos y hasta seres humanos animados en algunas escenas. Su trabajo eleva el conjunto considerablemente.
La verdad es que, dada la vagancia en la premisa (escorpiones prehistóricos gigantes emergen por explosión volcánica) que se aleja de los peligros de la ciencia humana como causa para sacarse de la manga una amenaza natural fantasiosa, y un guion construido a partir de pura fórmula, la película se queda como un producto sin mucho fuelle más allá del mero espectáculo de ver las andanzas de los múltiples monstruos (y algunos momentillos de tensión bien hilados). Una fotocopia a rebufo de sus predecesoras, de esas que paren los grandes estudios para aprovechar el éxito de la competencia y subirse al carro.
En lo del puro espectáculo cumple, hay que concedérselo. Y es que por muy sonrisitas que sea la ridícula cara monstruil que le han puesto a los escorpiones en primeros planos, han compensado haciéndolos húmedos, resbaladizos y repugnantes, con cantidades de babeo que creo no se volverían a ver hasta la llegada del xenomorfo.
¿Y en los planos generales? Stop-motion con pedigrí. Estamos ante uno de los últimos trabajos del legendario Willis O'Brien y se nota para bien. No solo tenemos escorpiones gigantes moviéndose con fluidez, también vehículos y otros objetos con los que interactúan los bichos y hasta seres humanos animados en algunas escenas. Su trabajo eleva el conjunto considerablemente.
Bueno, de entrada toca decir que esta cosa no tiene la chicha temática de Them! ni el brío narrativo y suspense de la Tarantula de Jack Arnold, pero al menos me ha dado una mañana entretenida.
La verdad es que, dada la vagancia en la premisa (escorpiones prehistóricos gigantes emergen por explosión volcánica) que se aleja de los peligros de la ciencia humana como causa para sacarse de la manga una amenaza natural fantasiosa, y un guion construido a partir de pura fórmula, la película se queda como un producto sin mucho fuelle más allá del mero espectáculo de ver las andanzas de los múltiples monstruos (y algunos momentillos de tensión bien hilados). Una fotocopia a rebufo de sus predecesoras, de esas que paren los grandes estudios para aprovechar el éxito de la competencia y subirse al carro.
En lo del puro espectáculo cumple, hay que concedérselo. Y es que por muy sonrisitas que sea la ridícula cara monstruil que le han puesto a los escorpiones en primeros planos, han compensado haciéndolos húmedos, resbaladizos y repugnantes, con cantidades de babeo que creo no se volverían a ver hasta la llegada del xenomorfo.
¿Y en los planos generales? Stop-motion con pedigrí. Estamos ante uno de los últimos trabajos del legendario Willis O'Brien y se nota para bien. No solo tenemos escorpiones gigantes moviéndose con fluidez, también vehículos y otros objetos con los que interactúan los bichos y hasta seres humanos animados en algunas escenas. Su trabajo eleva el conjunto considerablemente.
La verdad es que, dada la vagancia en la premisa (escorpiones prehistóricos gigantes emergen por explosión volcánica) que se aleja de los peligros de la ciencia humana como causa para sacarse de la manga una amenaza natural fantasiosa, y un guion construido a partir de pura fórmula, la película se queda como un producto sin mucho fuelle más allá del mero espectáculo de ver las andanzas de los múltiples monstruos (y algunos momentillos de tensión bien hilados). Una fotocopia a rebufo de sus predecesoras, de esas que paren los grandes estudios para aprovechar el éxito de la competencia y subirse al carro.
En lo del puro espectáculo cumple, hay que concedérselo. Y es que por muy sonrisitas que sea la ridícula cara monstruil que le han puesto a los escorpiones en primeros planos, han compensado haciéndolos húmedos, resbaladizos y repugnantes, con cantidades de babeo que creo no se volverían a ver hasta la llegada del xenomorfo.
¿Y en los planos generales? Stop-motion con pedigrí. Estamos ante uno de los últimos trabajos del legendario Willis O'Brien y se nota para bien. No solo tenemos escorpiones gigantes moviéndose con fluidez, también vehículos y otros objetos con los que interactúan los bichos y hasta seres humanos animados en algunas escenas. Su trabajo eleva el conjunto considerablemente.
Joe Tomsco
4.0★ · 10/09/25

Holly Holtzapple
4.0★ · 08/02/25

Jake McCoy
6.0★ · 06/01/23

Sierra
6.0★ · 09/07/22
