Un chaval de 13 años escribió su sueño más loco en una libreta y alguien en Hollywood dijo,: “Vale, hagámoslo”. ¿Una moto que surfea? ¿Vin Diesel haciendo parkour en jungla urbana? ¿Donnie Yen partiendo caras? Todo eso y más… sin que nadie pise el freno.
No es una película que se tome en serio. Y ahí está su encanto. Es cine palomitero en su forma más pura: ruido, poses, frases chorras y una absoluta falta de vergüenza. Y oye, a veces eso es justo lo que uno necesita.
Un chaval de 13 años escribió su sueño más loco en una libreta y alguien en Hollywood dijo,: “Vale, hagámoslo”. ¿Una moto que surfea? ¿Vin Diesel haciendo parkour en jungla urbana? ¿Donnie Yen partiendo caras? Todo eso y más… sin que nadie pise el freno.
No es una película que se tome en serio. Y ahí está su encanto. Es cine palomitero en su forma más pura: ruido, poses, frases chorras y una absoluta falta de vergüenza. Y oye, a veces eso es justo lo que uno necesita.