Un hermoso y trágico drama de guerra. Con personajes complejos y abstractos arrastrándose por una Rusia aún apestando a muerte. Las protagonistas brillaban de sueños y miseria a la vez. Ambas actrices lo hicieron increíble, me hicieron estremecer.
La trama es simple. Bizarra para algunxs, aburrida para otrxs, pero para mí fue magnífica.
Iya, largirucha y trastornada me frustraba con su ternura. Masha, pequeña y fantaseosa me confundía con sus miradas indecifrables. Ambas navengando el deseo de recostruir sus vidas a través de una extraña dinámica de poder, de culpa y de amor.
Me conmovió enormemente el deseo de querer gestar a un otrx, de sentir que aquello arreglaría algo del mundo caído a pedazos. Una vida por otra...niñxs vistos como la esperanza del nuevo mundo. La salvación de mujeres que perdieron partes de sí mismas con la guerra.
Se habla de pérdida en todo su espectro, de aquel control perdido que paraliza. Lo vemos a través del parálisis físico en el soldado, del mental en Iya y el emocional en Masha.
No sé si el final es esperanzador o deprimente.
Un hermoso y trágico drama de guerra. Con personajes complejos y abstractos arrastrándose por una Rusia aún apestando a muerte. Las protagonistas brillaban de sueños y miseria a la vez. Ambas actrices lo hicieron increíble, me hicieron estremecer.
La trama es simple. Bizarra para algunxs, aburrida para otrxs, pero para mí fue magnífica.
Iya, largirucha y trastornada me frustraba con su ternura. Masha, pequeña y fantaseosa me confundía con sus miradas indecifrables. Ambas navengando el deseo de recostruir sus vidas a través de una extraña dinámica de poder, de culpa y de amor.
Me conmovió enormemente el deseo de querer gestar a un otrx, de sentir que aquello arreglaría algo del mundo caído a pedazos. Una vida por otra...niñxs vistos como la esperanza del nuevo mundo. La salvación de mujeres que perdieron partes de sí mismas con la guerra.
Se habla de pérdida en todo su espectro, de aquel control perdido que paraliza. Lo vemos a través del parálisis físico en el soldado, del mental en Iya y el emocional en Masha.
No sé si el final es esperanzador o deprimente.