Me ha gustado mucho el estilo con planos tan cortos, más sugerentes que descriptivos, que te permiten divagar un poco mientras escuchas los testimonios, dejando el pensamiento volar un poco influido por las imágenes pero sin atar la atención al detalle. Notas buenísimas han sido la escena del rodeo mientras hablaban de los tratamientos psicológicos y la lucha interior, y la manera sútil en que Néstor les revela su enfermedad a los amigos, que en mi opinión no debió haberse explicitado: a buen entendedor, pocas palabras bastan.
Me ha gustado mucho el estilo con planos tan cortos, más sugerentes que descriptivos, que te permiten divagar un poco mientras escuchas los testimonios, dejando el pensamiento volar un poco influido por las imágenes pero sin atar la atención al detalle. Notas buenísimas han sido la escena del rodeo mientras hablaban de los tratamientos psicológicos y la lucha interior, y la manera sútil en que Néstor les revela su enfermedad a los amigos, que en mi opinión no debió haberse explicitado: a buen entendedor, pocas palabras bastan.