bastante polarizante.
creo que el principal problema radica en cómo está compuesto este documental, ya que se intercalan escenas de los lugares visitados (kabul, kosovo y washington) y el estudio de grabación que se construyó en el Somerset House de Londres a modo de exposición artística en donde a través de un espejo de vigilancia el público podía observar las sesiones y proceso creativo del álbum, mientras que la artista y su banda no podían verlos.
desde mi punto de vista, es incierto el determinar si la artista realmente poseía un interés genuino en las historias y vivencias de estas personas o solo las veía como palabras con las cuales llenar su diario el cual la acompañó durante toda la travesía. lo anterior junto a determinadas escenas (como cuando en Afganistán se encuentran en una liturgia con hombres cantando para luego pasar a PJ Harvey imitando los cánticos en Londres o en otras momentos en los que visitan lugares religiosos y Harvey se encuentra de fondo, extrañamente incómoda o aburrida) da espacio y justificación a las críticas de que este documental se confeccionó desde una visión completamente privilegiada, blanca y explotadora sobre problemáticas del tercer mundo, ocupando las historias y sufrimiento para crear un proyecto de vanidad.
tal vez si el documental se basará netamente en los lugares e historias que inspiraron el álbum o si estuviera dividido en dos partes: inspiración y documentación // proceso creativo (en ese orden), se hubiera transmitido y compuesto un mejor mensaje.
como fan me gusta pensar que este no fue en el enfoque que PJ Harvey quería transmitir pero honey, this is not a good look…
el problema no es el mensaje, si no la forma en la que se entregó.
bastante polarizante.
creo que el principal problema radica en cómo está compuesto este documental, ya que se intercalan escenas de los lugares visitados (kabul, kosovo y washington) y el estudio de grabación que se construyó en el Somerset House de Londres a modo de exposición artística en donde a través de un espejo de vigilancia el público podía observar las sesiones y proceso creativo del álbum, mientras que la artista y su banda no podían verlos.
desde mi punto de vista, es incierto el determinar si la artista realmente poseía un interés genuino en las historias y vivencias de estas personas o solo las veía como palabras con las cuales llenar su diario el cual la acompañó durante toda la travesía. lo anterior junto a determinadas escenas (como cuando en Afganistán se encuentran en una liturgia con hombres cantando para luego pasar a PJ Harvey imitando los cánticos en Londres o en otras momentos en los que visitan lugares religiosos y Harvey se encuentra de fondo, extrañamente incómoda o aburrida) da espacio y justificación a las críticas de que este documental se confeccionó desde una visión completamente privilegiada, blanca y explotadora sobre problemáticas del tercer mundo, ocupando las historias y sufrimiento para crear un proyecto de vanidad.
tal vez si el documental se basará netamente en los lugares e historias que inspiraron el álbum o si estuviera dividido en dos partes: inspiración y documentación // proceso creativo (en ese orden), se hubiera transmitido y compuesto un mejor mensaje.
como fan me gusta pensar que este no fue en el enfoque que PJ Harvey quería transmitir pero honey, this is not a good look…
el problema no es el mensaje, si no la forma en la que se entregó.