en extremo conmovedora. una película que parece escrita con los dientes apretados.
la fotografía es absurdamente bella. todo se siente crudo, como si la película hubiera sido arrancada directamente de una memoria enferma de nostalgia.
lo más triste es sentir cómo Lemohang Jeremiah Mosese mira a Lesotho desde la distancia de alguien que ya no pertenece del todo. hay una fractura constante entre el amor y el desencanto, entre la memoria y la realidad.
más que una narrativa, se siente como un poema lleno de amor, rabia y tristeza. una despedida para la madre, para la infancia y para la tierra que todavía amas incluso después de verla convertirse en algo que ya no reconoces.
nunca quiero volver a verla.
en extremo conmovedora. una película que parece escrita con los dientes apretados.
la fotografía es absurdamente bella. todo se siente crudo, como si la película hubiera sido arrancada directamente de una memoria enferma de nostalgia.
lo más triste es sentir cómo Lemohang Jeremiah Mosese mira a Lesotho desde la distancia de alguien que ya no pertenece del todo. hay una fractura constante entre el amor y el desencanto, entre la memoria y la realidad.
más que una narrativa, se siente como un poema lleno de amor, rabia y tristeza. una despedida para la madre, para la infancia y para la tierra que todavía amas incluso después de verla convertirse en algo que ya no reconoces.
nunca quiero volver a verla.