Hermoso equilibrio entre acción y reflexión, en ambos sentidos; por un lado en esa quietud, tranquilidad y “”“ejercicio intelectual”””, y por el otro, en esa idea de causa-consecuencia, de elección-reacción y acción-respuesta, no solo en el sentido conductista watsoneano, sino también en la respuesta que nos dan los ojos de los protagonistas sobre un mundo que intentan explicar pero se esconde en los bordes del cuadro y de los reflejos, en donde todo es posible excepto su total comprensión.
Hermoso equilibrio entre acción y reflexión, en ambos sentidos; por un lado en esa quietud, tranquilidad y “”“ejercicio intelectual”””, y por el otro, en esa idea de causa-consecuencia, de elección-reacción y acción-respuesta, no solo en el sentido conductista watsoneano, sino también en la respuesta que nos dan los ojos de los protagonistas sobre un mundo que intentan explicar pero se esconde en los bordes del cuadro y de los reflejos, en donde todo es posible excepto su total comprensión.