la pone mi padre una noche de viernes, el principio es increiblemente prometedor porque además me encuentro con la sorpresa de que aparece mi queridísimo vincent (le amo), desgraciadamente tenía mucho potencial y el final me parece completamente penoso, muy atropellado, casi ni da tiempo a asimilar lo que está pasando, una lastima. Que le den una vuelta
la pone mi padre una noche de viernes, el principio es increiblemente prometedor porque además me encuentro con la sorpresa de que aparece mi queridísimo vincent (le amo), desgraciadamente tenía mucho potencial y el final me parece completamente penoso, muy atropellado, casi ni da tiempo a asimilar lo que está pasando, una lastima. Que le den una vuelta