Los primeros dos documentales de este culto (si es un culto aceptenlo) hechos por Louis Theroux eran tan absurdos que se sentían como un mockumentary de comedia, pero este último me hizo sentir terrible por todos los niños que fueron adoctrinados desde bebés a odiar a todos y tenerle miedo a un dios, niños que luego se volvieron adultos y siguieron gritando discursos de odio con carteles sin sentido en las calles porque no saben otra vida más que esa, o que abrieron los ojos y tuvieron que abandonar la comodidad de su casa y la familia que conocían.
Es triste también ver lo mucho que este grupo desprecia los sentimientos, que irónico que la mamá que en 2007 estaba diciendo con toda la confianza del mundo que si todos sus hijos abandonaban el culto ella no iba a sentir nada y todo hubiera seguido igual, ahora está llorando a la camara mientras habla de sus hijos que ya no pudo volver a ver, por el mismo daño que ella les hizo desde infantes y siendo evidenciada como una hipócrita al mostrar sentimientos por los "pecadores" de sus hijos.
Los primeros dos documentales de este culto (si es un culto aceptenlo) hechos por Louis Theroux eran tan absurdos que se sentían como un mockumentary de comedia, pero este último me hizo sentir terrible por todos los niños que fueron adoctrinados desde bebés a odiar a todos y tenerle miedo a un dios, niños que luego se volvieron adultos y siguieron gritando discursos de odio con carteles sin sentido en las calles porque no saben otra vida más que esa, o que abrieron los ojos y tuvieron que abandonar la comodidad de su casa y la familia que conocían.
Es triste también ver lo mucho que este grupo desprecia los sentimientos, que irónico que la mamá que en 2007 estaba diciendo con toda la confianza del mundo que si todos sus hijos abandonaban el culto ella no iba a sentir nada y todo hubiera seguido igual, ahora está llorando a la camara mientras habla de sus hijos que ya no pudo volver a ver, por el mismo daño que ella les hizo desde infantes y siendo evidenciada como una hipócrita al mostrar sentimientos por los "pecadores" de sus hijos.