esta peli es tan hermosa que no puedo creer que mucha gente no la haya visto. Es una de esas películas que no necesitan exagerar nada para pegarte fuerte. Visualmente ni hablar…los paisajes urbanos mezclados con los caballos crean una atmósfera súper única, casi poética, y cada plano se siente cuidado y tan humano, natural, fresco, REAL.Cada plano parece decir que incluso en los lugares más duros puede haber algo indomable, algo que no se deja domesticar.
La actuación de Caleb McLaughlin es increíble y debo admitir que es una de las razones por las que vi la peli, se nota muchísimo su evolución durante la historia, cómo pasa de estar perdido a encontrar algo de sentido, de pertenencia. Es muy natural y hace que conectes fácil con él.
Cole no necesita grandes discursos para transmitir confusión, enojo o necesidad de pertenecer. Es una actuación que se apoya mucho en la mirada, en lo que no dice.
Pero lo que más me quedó a mi fue —a mi interpretación — esa idea de caerte, de equivocarte, de no saber bien qué hacer… y aún así seguir. Siento que es una película que, “te tira del caballo”, te dice que cuando la vida te golpee, te va a volver a la cabeza. Especialmente esa frase del padre cuando Cole se cae de su caballo “now get your fuckin’ horse,man” Como diciendo que se levante y siga aunque cueste.
No es solo una historia sobre caballos o un barrio, es sobre crecer, resistir y encontrar tu camino, incluso cuando todo parece en contra y el camino sea tedioso.
Algo que me encantó es que desde el primer momento la película te sacude, te descoloca, como si te subieran a un caballo sin previo aviso. No hay introducciones suaves, no hay distancia. Estás adentro. Y como le pasa a Cole, no te queda otra que aprender a sostenerte.
digo que verla es como montar un caballo porque al principio hay miedo, incomodidad, una sensación de no pertenecer. Después viene el desequilibrio, la caída inevitable. Y, si aguantás lo suficiente, algo cambia. No lo controlás del todo, pero aprendés a moverte con eso.
esta peli es tan hermosa que no puedo creer que mucha gente no la haya visto. Es una de esas películas que no necesitan exagerar nada para pegarte fuerte. Visualmente ni hablar…los paisajes urbanos mezclados con los caballos crean una atmósfera súper única, casi poética, y cada plano se siente cuidado y tan humano, natural, fresco, REAL.Cada plano parece decir que incluso en los lugares más duros puede haber algo indomable, algo que no se deja domesticar.
La actuación de Caleb McLaughlin es increíble y debo admitir que es una de las razones por las que vi la peli, se nota muchísimo su evolución durante la historia, cómo pasa de estar perdido a encontrar algo de sentido, de pertenencia. Es muy natural y hace que conectes fácil con él.
Cole no necesita grandes discursos para transmitir confusión, enojo o necesidad de pertenecer. Es una actuación que se apoya mucho en la mirada, en lo que no dice.
Pero lo que más me quedó a mi fue —a mi interpretación — esa idea de caerte, de equivocarte, de no saber bien qué hacer… y aún así seguir. Siento que es una película que, “te tira del caballo”, te dice que cuando la vida te golpee, te va a volver a la cabeza. Especialmente esa frase del padre cuando Cole se cae de su caballo “now get your fuckin’ horse,man” Como diciendo que se levante y siga aunque cueste.
No es solo una historia sobre caballos o un barrio, es sobre crecer, resistir y encontrar tu camino, incluso cuando todo parece en contra y el camino sea tedioso.
Algo que me encantó es que desde el primer momento la película te sacude, te descoloca, como si te subieran a un caballo sin previo aviso. No hay introducciones suaves, no hay distancia. Estás adentro. Y como le pasa a Cole, no te queda otra que aprender a sostenerte.
digo que verla es como montar un caballo porque al principio hay miedo, incomodidad, una sensación de no pertenecer. Después viene el desequilibrio, la caída inevitable. Y, si aguantás lo suficiente, algo cambia. No lo controlás del todo, pero aprendés a moverte con eso.