Quede literalmente en silencio.
Llevo días reflexionando sobre que escribir con una película así. No es una película que me haya gustado y ya, es una que se metió en mi cabeza y se quedará conmigo muchísimo tiempo. Es pesada, lenta e incómoda. Scorsese no está intentando entretener, está buscando transmitir, quiere que se sienta el peso de la fe, de la duda, del sufrimiento, y lo logra perfectamente. Cada escena parece preguntarte algo directamente, aunque no te dé ninguna respuesta clara. Cuando termino, no sabía exactamente qué pensar, solo sabía que algo muy profundo en mí se movió.
El mensaje que transmite es lo que más se quedó en mi cabeza. Muchos reviews que he visto hablan de extremos en la fe, pero para mí no es sobre creer o no creer, sino sobre qué significa creer cuando todo se derrumba. La idea del silencio de Dios es increíble, después de rezar, suplicar, sufrir, y no recibir nada a cambio, solo silencio. Y ahí es donde la película se vuelve incómoda de verdad, porque te obliga a cuestionar si la fe es resistencia, orgullo, amor o sacrificio. No hay héroes claros, no hay decisiones fáciles, solo seres humanos rotos tratando de hacer lo correcto en un mundo que no se los pone fácil.
Scorsese aquí está en modo maestro absoluto. Se nota que esta película es personal, sentida, pensada durante años. La violencia no esta usada como espectáculo, es dolorosa. El ritmo lento pero magnífico, es reflexión. La forma en que usa el silencio literal, la ausencia de música y de ruido hace que todo pese más, que cada momento se sienta un sufrimiento eterno. Es una película que no te va a dejar nada claro, sino que confía en que cada persona va a interpretar el mensaje desgarrador.
Visualmente también es impresionante, pero nunca busca lucirse. La belleza de los paisajes contrasta durísimo con el sufrimiento que ocurre en ellos, y eso lo hace aún más dura. Toda la cinematografía está pensada para el mensaje.
Es una película que te exige paciencia, atención y reflexión contigo mismo. No es fácil de ver ni de procesar, pero justo por eso se siente tan poderosa. Scorsese demuestra que el cine también puede ser un espacio para dudar, para pensar, para quedarse callado. Una obra profunda, de esas que se quedan contigo para siempre. Una obra maestra.
“Surely God heard their prayers as they died. But did He hear their screams?”
- Rodrigues
“There's a saying in here: "Mountains and rivers can be moved but men's nature cannot be moved".
- Ferreira
“I pray too, Rodrigues. It doesn't help. Go on, pray. But pray with your eyes open”.
- Ferreira
“I suffered beside you. I was never silent”
Quede literalmente en silencio.
Llevo días reflexionando sobre que escribir con una película así. No es una película que me haya gustado y ya, es una que se metió en mi cabeza y se quedará conmigo muchísimo tiempo. Es pesada, lenta e incómoda. Scorsese no está intentando entretener, está buscando transmitir, quiere que se sienta el peso de la fe, de la duda, del sufrimiento, y lo logra perfectamente. Cada escena parece preguntarte algo directamente, aunque no te dé ninguna respuesta clara. Cuando termino, no sabía exactamente qué pensar, solo sabía que algo muy profundo en mí se movió.
El mensaje que transmite es lo que más se quedó en mi cabeza. Muchos reviews que he visto hablan de extremos en la fe, pero para mí no es sobre creer o no creer, sino sobre qué significa creer cuando todo se derrumba. La idea del silencio de Dios es increíble, después de rezar, suplicar, sufrir, y no recibir nada a cambio, solo silencio. Y ahí es donde la película se vuelve incómoda de verdad, porque te obliga a cuestionar si la fe es resistencia, orgullo, amor o sacrificio. No hay héroes claros, no hay decisiones fáciles, solo seres humanos rotos tratando de hacer lo correcto en un mundo que no se los pone fácil.
Scorsese aquí está en modo maestro absoluto. Se nota que esta película es personal, sentida, pensada durante años. La violencia no esta usada como espectáculo, es dolorosa. El ritmo lento pero magnífico, es reflexión. La forma en que usa el silencio literal, la ausencia de música y de ruido hace que todo pese más, que cada momento se sienta un sufrimiento eterno. Es una película que no te va a dejar nada claro, sino que confía en que cada persona va a interpretar el mensaje desgarrador.
Visualmente también es impresionante, pero nunca busca lucirse. La belleza de los paisajes contrasta durísimo con el sufrimiento que ocurre en ellos, y eso lo hace aún más dura. Toda la cinematografía está pensada para el mensaje.
Es una película que te exige paciencia, atención y reflexión contigo mismo. No es fácil de ver ni de procesar, pero justo por eso se siente tan poderosa. Scorsese demuestra que el cine también puede ser un espacio para dudar, para pensar, para quedarse callado. Una obra profunda, de esas que se quedan contigo para siempre. Una obra maestra.
“Surely God heard their prayers as they died. But did He hear their screams?”
- Rodrigues
“There's a saying in here: "Mountains and rivers can be moved but men's nature cannot be moved".
- Ferreira
“I pray too, Rodrigues. It doesn't help. Go on, pray. But pray with your eyes open”.
- Ferreira
“I suffered beside you. I was never silent”