No tengo palabras para describir lo que sentí al ver este documental, y ni siquiera puedo imaginar todo por lo que tuvieron que pasar Marisela y su familia. Nunca se siente correcto ver este tipo de documentales o películas, consumir este tipo de contenido, porque, aunque sé que se hace para que el caso nunca se olvide, siento como si estuviera viendo algo muy personal.
Uno de mis mayores miedos es tener una hija y que le pase lo mismo que le pasó a Rubí, y que les ha pasado (y, desgraciadamente, les seguirá pasando) a millones de mujeres. Ser mujer en México es una sentencia de muerte, seas cis o seas trans, ninguna se salva.
No tengo palabras para describir lo que sentí al ver este documental, y ni siquiera puedo imaginar todo por lo que tuvieron que pasar Marisela y su familia. Nunca se siente correcto ver este tipo de documentales o películas, consumir este tipo de contenido, porque, aunque sé que se hace para que el caso nunca se olvide, siento como si estuviera viendo algo muy personal.
Uno de mis mayores miedos es tener una hija y que le pase lo mismo que le pasó a Rubí, y que les ha pasado (y, desgraciadamente, les seguirá pasando) a millones de mujeres. Ser mujer en México es una sentencia de muerte, seas cis o seas trans, ninguna se salva.