vayamos donde vayamos, moquitos, hay; calor, hace.
es imposible ver esta película y no pensar en
La Ciénaga. las similitudes son claras: el calor, la humedad, los mosquitos, los lazos familiares, la incomodidad, las clases sociales, el incesto; pero sobre todas las cosas, la idiosincrasia argentina (no hay nada más argentino que putear a los peajes,
que la abuela que no se quiere cuidar, las coimas, el yerno pesado, el primito que se manda las mil y una, los quilombos familiares)
la estética visual en general es muy buena y tiene algunos planos espectaculares. me gustó muchísimo el uso de los planos cerrados y la cámara en mano que te hacen sentir parte de la familia y del viaje, y las actuaciones del gordo y la abuela que se roban la pantalla.
la historia está buena, es divertida, dramática, te engancha; pero sentí que le sobró tiempo y es tal vez por la historia de los primos que se gustan, que no me importó en ningún momento, yo quería ver al gordo cagando a piñas al pelado que se parece a bianchi. de todos modos, se logra un buen balance con todas las historias y todas tienen su peso.
es una mezcla de
Little Miss Sunshine, La Ciénaga y Esperando la Carroza, con eso ya me compró.