Película navideña del montón que se olvida prácticamente minutos después de haberla terminado. Tiene final feliz, glorifica pasar tiempo con la familia y sirve como una sutil carta de odio al medio de los videojuegos (aunque le deba su nombre y la mitad de su historia). No es horrible pero está claramente dirigida a audiencias más jóvenes que yo.
Película navideña del montón que se olvida prácticamente minutos después de haberla terminado. Tiene final feliz, glorifica pasar tiempo con la familia y sirve como una sutil carta de odio al medio de los videojuegos (aunque le deba su nombre y la mitad de su historia). No es horrible pero está claramente dirigida a audiencias más jóvenes que yo.