Primero: me vi la recomendación de juan Jesús torres, dato muy muy fuerte.Segundo: creo que decir que esta peli visualmente es un deleite, es realmente irrelevante, pero de verdad que locura. La imagen está tan bien cuidada que podría no tender sonido y narrarse sola. Hay un poética visual, hay un entender del poder de la imagen, que fortuna de verdad.
Ahora si me voy a poner bien intensita……
Los protas gritan la palabra odio con fortaleza cuando en verdad está disfrazada de amor, todo el tiempo los portas buscan amor, entre ellos, por la libertad, por la familia, es tan noble. Ver como sus ojos se llenan de lágrimas al ver que lo pierden todo de nuevo o como se alegran con una fachada de nada me nublo el corazón. La forma es la que la directora muestra la fragilidad de estos niños a través de su cariño es preciosa. Cuando bailan tren al sur se siente tan liberador, le da sentido a cada letra, palabra y oración de esa canción que parece hecha para ellos. Hay injusticia en el mundo, hay gobiernos de mierda pero también hay amigos en un camino y eso nunca se los van a quitar.
Esta historia es preciosa, esta película le da belleza a esos chicos que parecen perderse, esta historia entrega una voz a esas injusticia. Esos tres disparos te destruyen, no se como poner en palabras todo lo que vi y lo que sentí cuando vi esto. Solo se que he visto la ilustración de la inocencia, de los sueños y de los lágrimas escondías, no se como agradecerle a la directora por esta experiencia.
Además es una peli sumamente política, pero creo que eso no es un tema que me corresponde hablar.
La escena del baile con las prostitutas es una locura de verdad de lo mejor que he visto.
Tengo el corazón hecho nudito, no sé si algo de lo que he escrito tiene sentido o relevancia, solo sé que hace tiempo una peli no lograba hacerme sentir así. Logre contactar con cada uno de esos niños que nos e pueden alejar tanto de mi realidad y lo agradezco tanto.
Esos tres disparos finales me sacaron tres lágrimas gordas.
El otro día tuve un sueño donde todos los hombres del mundo dormían menos nosotros
Primero: me vi la recomendación de juan Jesús torres, dato muy muy fuerte.Segundo: creo que decir que esta peli visualmente es un deleite, es realmente irrelevante, pero de verdad que locura. La imagen está tan bien cuidada que podría no tender sonido y narrarse sola. Hay un poética visual, hay un entender del poder de la imagen, que fortuna de verdad.
Ahora si me voy a poner bien intensita……
Los protas gritan la palabra odio con fortaleza cuando en verdad está disfrazada de amor, todo el tiempo los portas buscan amor, entre ellos, por la libertad, por la familia, es tan noble. Ver como sus ojos se llenan de lágrimas al ver que lo pierden todo de nuevo o como se alegran con una fachada de nada me nublo el corazón. La forma es la que la directora muestra la fragilidad de estos niños a través de su cariño es preciosa. Cuando bailan tren al sur se siente tan liberador, le da sentido a cada letra, palabra y oración de esa canción que parece hecha para ellos. Hay injusticia en el mundo, hay gobiernos de mierda pero también hay amigos en un camino y eso nunca se los van a quitar.
Esta historia es preciosa, esta película le da belleza a esos chicos que parecen perderse, esta historia entrega una voz a esas injusticia. Esos tres disparos te destruyen, no se como poner en palabras todo lo que vi y lo que sentí cuando vi esto. Solo se que he visto la ilustración de la inocencia, de los sueños y de los lágrimas escondías, no se como agradecerle a la directora por esta experiencia.
Además es una peli sumamente política, pero creo que eso no es un tema que me corresponde hablar.
La escena del baile con las prostitutas es una locura de verdad de lo mejor que he visto.
Tengo el corazón hecho nudito, no sé si algo de lo que he escrito tiene sentido o relevancia, solo sé que hace tiempo una peli no lograba hacerme sentir así. Logre contactar con cada uno de esos niños que nos e pueden alejar tanto de mi realidad y lo agradezco tanto.
Esos tres disparos finales me sacaron tres lágrimas gordas.
El otro día tuve un sueño donde todos los hombres del mundo dormían menos nosotros