"Este tipo de lucha nos da la oportunidad de convertirnos en revolucionarios, el escalón más alto de la especie humana"
Che parte 2 es tan impactante como la anterior. Mantiene muy bien toda la atmósfera pero esta vez, con un ritmo más pausado, que incluso se llega a sentir más pacífico, muy marcado por la tensión constante qué en esta película es mucho más intensa qué en la primera. Es extraño que durante gran parte de la película, el ambiente no se siente tan hostil como se sentía Cuba en la anterior, y aun así es mucho más intensa y no tuvo el mismo desenlace.
En Che parte dos podemos ver a un Che mucho más maduro, con ideales qué ya estaban presentes antes pero que ahora son mucho más marcados y tienen más presencia en diálogos y acciones. Es una película dolorosa, que nos prepara para el final que todos conocemos pero que de igual forma esperamos que cambie, qué sea otra historia. La imagen de la película tiene algo especial, cada toma es hermosa en un estilo bastante particular y los colores son preciosos, melancólicos de alguna manera.
La película nos muestra al Che en situaciones en las qué pierde el control, momentos en los que por segundos sus ideales parecen desvanecerse, momentos que evidencian qué la revolución ya había perdido fuerza y control.
Me gusta que aquí nos muestra un poco más el otro lado, por ejemplo, cuando vemos a Fidel en su extremo más capitalista, contradictorio, mientras el Che seguía peleando por la libertad en otra parte del continente.
Son dos películas buenísimas, que se complementan perfectamente.
Che parte uno nos muestra como la revolución forma al hombre. Che parte dos nos muestra como el hombre forma la revolución.
"Este tipo de lucha nos da la oportunidad de convertirnos en revolucionarios, el escalón más alto de la especie humana"
Che parte 2 es tan impactante como la anterior. Mantiene muy bien toda la atmósfera pero esta vez, con un ritmo más pausado, que incluso se llega a sentir más pacífico, muy marcado por la tensión constante qué en esta película es mucho más intensa qué en la primera. Es extraño que durante gran parte de la película, el ambiente no se siente tan hostil como se sentía Cuba en la anterior, y aun así es mucho más intensa y no tuvo el mismo desenlace.
En Che parte dos podemos ver a un Che mucho más maduro, con ideales qué ya estaban presentes antes pero que ahora son mucho más marcados y tienen más presencia en diálogos y acciones. Es una película dolorosa, que nos prepara para el final que todos conocemos pero que de igual forma esperamos que cambie, qué sea otra historia. La imagen de la película tiene algo especial, cada toma es hermosa en un estilo bastante particular y los colores son preciosos, melancólicos de alguna manera.
La película nos muestra al Che en situaciones en las qué pierde el control, momentos en los que por segundos sus ideales parecen desvanecerse, momentos que evidencian qué la revolución ya había perdido fuerza y control.
Me gusta que aquí nos muestra un poco más el otro lado, por ejemplo, cuando vemos a Fidel en su extremo más capitalista, contradictorio, mientras el Che seguía peleando por la libertad en otra parte del continente.
Son dos películas buenísimas, que se complementan perfectamente.
Che parte uno nos muestra como la revolución forma al hombre. Che parte dos nos muestra como el hombre forma la revolución.