sinceramente al principio me estaba aburriendo un montón, pero cuando entras en el ritmo te acabas enganchando a esa especie de ping pong entre lo molecular (las emociones, la música, la creatividad, las vibraciones pre-humanas que al desarrollarse hacen el arte) y lo molar (lo administrativo, lo político, lo laboral, lo familiar, todos esos nombres y estados civiles, lo financiero, y en última instancia lo necesario para que lo molecular llegue al mundo público), todo ello arbitrado por la narración fría y enciclopédica de anna, y de golpe se vuelve buena
sinceramente al principio me estaba aburriendo un montón, pero cuando entras en el ritmo te acabas enganchando a esa especie de ping pong entre lo molecular (las emociones, la música, la creatividad, las vibraciones pre-humanas que al desarrollarse hacen el arte) y lo molar (lo administrativo, lo político, lo laboral, lo familiar, todos esos nombres y estados civiles, lo financiero, y en última instancia lo necesario para que lo molecular llegue al mundo público), todo ello arbitrado por la narración fría y enciclopédica de anna, y de golpe se vuelve buena