Qué fantasía los móviles de tapita llenos de pegatinas, qué bonito, qué nostálgico. Yo también lo tenía así, sin fantasmas vengativos, claro. O eso creo.
Qué fantasía los móviles de tapita llenos de pegatinas, qué bonito, qué nostálgico. Yo también lo tenía así, sin fantasmas vengativos, claro. O eso creo.