No cuenta ninguna historia, sino que son 60 minutos de contextualización y algo que parece un tercer acto, pero que viene de ninguna parte.
Al menos, la primera mitad está chistosa y Susel Paredes es lo mejor de la película.
No cuenta ninguna historia, sino que son 60 minutos de contextualización y algo que parece un tercer acto, pero que viene de ninguna parte.
Al menos, la primera mitad está chistosa y Susel Paredes es lo mejor de la película.