Oh, wow.
¿Remake? ¿Reboot? ¿Mera secuela que como las anteriores se toma la continuidad como una mera sugerencia? Guiños hay a las originales (la bruja Toralva, mención de Troxartas, etc.) que pueden sugerir cualquier opción.
La película está montada en torno a todos los clichés de la fantasía de espada y brujería ochentera barata, abrazando todos los elementos más camp y fiesteros de la misma, así como la cutrez, los diálogos y nomenclaturas cuestionables, las interpretaciones over the top, los tirabuzones de guión absurdos… ¡Hasta hay metraje de archivo! Pero claro, todo ello de forma deliberada y muy medida y atreviéndose a meter más chicha a la receta de la habitual: la trama tiene coherencia, hay una expansión de todo el trasfondo considerable y hasta Deathstalker tiene un pasado e historia personal con uno de los villanos. Casi nada.
Hereda de Deathstalker II el tono jocoso y el ocasional enfoque humorístico. Pero es mucho más bruta que aquella… la ausencia de desnudez y exploitation gratuitas se ven compensadas con gore y casquería de la buena, y diseños de criaturas variados y abundantes: vuelve el señor con cabeza de cerdo pero también encontramos a trolls bicéfalos, soldados carnosos nacidos de la necromancia, golems cornudos rellenos de moco verde, ojos voladores, momias asesinas con sierras giratorias arrojadizas, criaturas pantanosas necesitadas de abrazos, etc… Muy resultones pero también con un aire de baratucho considerable (pareciendo de goma o con bocas o extremidades que apenas se mueven) pero que contribuye a todo el encanto general del asunto, un poco como pasaba en Psycho Goreman.
Y como guinda del pastel, la BSO recupera EL TEMA. Faltaría más.
Oh, wow.
¿Remake? ¿Reboot? ¿Mera secuela que como las anteriores se toma la continuidad como una mera sugerencia? Guiños hay a las originales (la bruja Toralva, mención de Troxartas, etc.) que pueden sugerir cualquier opción.
La película está montada en torno a todos los clichés de la fantasía de espada y brujería ochentera barata, abrazando todos los elementos más camp y fiesteros de la misma, así como la cutrez, los diálogos y nomenclaturas cuestionables, las interpretaciones over the top, los tirabuzones de guión absurdos… ¡Hasta hay metraje de archivo! Pero claro, todo ello de forma deliberada y muy medida y atreviéndose a meter más chicha a la receta de la habitual: la trama tiene coherencia, hay una expansión de todo el trasfondo considerable y hasta Deathstalker tiene un pasado e historia personal con uno de los villanos. Casi nada.
Hereda de Deathstalker II el tono jocoso y el ocasional enfoque humorístico. Pero es mucho más bruta que aquella… la ausencia de desnudez y exploitation gratuitas se ven compensadas con gore y casquería de la buena, y diseños de criaturas variados y abundantes: vuelve el señor con cabeza de cerdo pero también encontramos a trolls bicéfalos, soldados carnosos nacidos de la necromancia, golems cornudos rellenos de moco verde, ojos voladores, momias asesinas con sierras giratorias arrojadizas, criaturas pantanosas necesitadas de abrazos, etc… Muy resultones pero también con un aire de baratucho considerable (pareciendo de goma o con bocas o extremidades que apenas se mueven) pero que contribuye a todo el encanto general del asunto, un poco como pasaba en Psycho Goreman.
Y como guinda del pastel, la BSO recupera EL TEMA. Faltaría más.