En Ricos, sin duda nos encontramos con una historia llena de lujos y dinero, sin embargo, nos da a entender que el dinero no es el sinónimo de la felicidad. A lo largo de la película, los personajes nos invitan a cuestionar algo que parece tan obvio en el mundo actual:
Tenerlo todo no significa sentirlo todo.
La historia muestra como el amor surge en base de las apariencias. Hay un momento donde para Jessa, lo material parece brillar más, pero a medida de la historia se da cuenta que los sentimientos reales y el amor pasa por encima de los lujos.
Mientras Jessa creía que la felicidad estaba en base de lo material, para Ray, la verdadera felicidad venía de regalarle sonrisas a Jessa. La lucha de Ray no era por acumular riquezas, si no, por hacer feliz a quien amaba. Y aunque al principio ella no valoraba esos esfuerzos, a lo largo de la historia, su punto de vista fue cambiando.
La lucha de Ray era tratar de demostrarle a Jessa que podían ser felices aún sin todas las riquezas que tenían cegada a Jessa. Que podía hacerla feliz sin tener lujos.
Ricos, sin duda nos deja la enseñanza de que el amor sincero tiene la capacidad de lograr algo que el dinero no puede. El amor da felicidad real. La verdadera felicidad nace de los gestos sinceros de quién lucha por vernos alegres.
En Ricos, sin duda nos encontramos con una historia llena de lujos y dinero, sin embargo, nos da a entender que el dinero no es el sinónimo de la felicidad. A lo largo de la película, los personajes nos invitan a cuestionar algo que parece tan obvio en el mundo actual:
Tenerlo todo no significa sentirlo todo.
La historia muestra como el amor surge en base de las apariencias. Hay un momento donde para Jessa, lo material parece brillar más, pero a medida de la historia se da cuenta que los sentimientos reales y el amor pasa por encima de los lujos.
Mientras Jessa creía que la felicidad estaba en base de lo material, para Ray, la verdadera felicidad venía de regalarle sonrisas a Jessa. La lucha de Ray no era por acumular riquezas, si no, por hacer feliz a quien amaba. Y aunque al principio ella no valoraba esos esfuerzos, a lo largo de la historia, su punto de vista fue cambiando.
La lucha de Ray era tratar de demostrarle a Jessa que podían ser felices aún sin todas las riquezas que tenían cegada a Jessa. Que podía hacerla feliz sin tener lujos.
Ricos, sin duda nos deja la enseñanza de que el amor sincero tiene la capacidad de lograr algo que el dinero no puede. El amor da felicidad real. La verdadera felicidad nace de los gestos sinceros de quién lucha por vernos alegres.