Ricardo Darín interpreta a un piloto de aviones que durante la dictadura argentina participó en los infames vuelos de la muerte. Esta experiencia traumática le lleva a refugiarse en un pequeño pueblo donde será testigo de un microcosmos donde el caciquismo y la opresión son la tónica dominante. Con un ritmo calmado, la película de Sebastián Borensztein aprovecha la imponente presencia de un comedido Darín para ofrecer un relato en forma de thriller al que le falta vuelo a pesar de lo contundente del asunto que trata, lo que hace que se disfrute en su visionado pero que no deje poso en sus horas posteriores.
Ricardo Darín interpreta a un piloto de aviones que durante la dictadura argentina participó en los infames vuelos de la muerte. Esta experiencia traumática le lleva a refugiarse en un pequeño pueblo donde será testigo de un microcosmos donde el caciquismo y la opresión son la tónica dominante. Con un ritmo calmado, la película de Sebastián Borensztein aprovecha la imponente presencia de un comedido Darín para ofrecer un relato en forma de thriller al que le falta vuelo a pesar de lo contundente del asunto que trata, lo que hace que se disfrute en su visionado pero que no deje poso en sus horas posteriores.