El caso es que empieza bien, alejándose de los decorados barrocos del original y optando por el minimalismo. Igualmente, los diálogos de Pinter tienen retranca. Pero de repente Jude Law empieza a hacer gestitos convirtiendo la suya en una de las interpretaciones más repelente que recuerdo. Y te das cuenta que el minimalismo inicial era flojera por parte de Brannagh. Total, que Caine cobra el cheque por hacer lo de siempre y a casa.
El caso es que empieza bien, alejándose de los decorados barrocos del original y optando por el minimalismo. Igualmente, los diálogos de Pinter tienen retranca. Pero de repente Jude Law empieza a hacer gestitos convirtiendo la suya en una de las interpretaciones más repelente que recuerdo. Y te das cuenta que el minimalismo inicial era flojera por parte de Brannagh. Total, que Caine cobra el cheque por hacer lo de siempre y a casa.